martes, 7 de mayo de 2024

“Imposible entenderse con el brujo”


Yánkuam’ Jintia y los brujos

Por Roberto Carrasco Rojas, OMI


Que bellos recuerdos vinieron a nuestra mente mientras leíamos el texto (1)  que el profesor Zenón Depaz nos pidió que profundizáramos. Inmediatamente la figura de Yánkuam’ Jintia vino a nuestra mente como para recrear lo que leíamos. Sin duda, una de las figuras misioneras en la selva ecuatoriana y peruana que ha revolucionado la manera de vivir la misión en medio de los pueblos amazónicos es el P. Luigi Bolla Santori. No sólo pudimos conocerlo sino también escucharlo. Es curioso, pero, al leer su diario (2) nos abrió el apetito por dedicar una investigación a su vida.

¿Quién es Yánkuam’ Jintia? En lengua achuar significa “la estrella de la tarde que ilumina el camino”. Se trata de un misionero salesiano que llegó, primero al Ecuador en 1960 y luego se ubicó en el lado peruano en 1971, y con esa pasión por la misión en medio de nuevas culturas, se atrevió a recorrer territorios amazónicos entre ambas fronteras, con los pueblos que habitan allí. Ya lo hemos afirmado, y lo volvemos a afirmar: es sin lugar a duda, un misionero que ha recorrido el camino de la interculturalidad.

En su diario personal nos encontramos una historia que podrá ayudarnos en esta reflexión. 

“Imposible entenderse con el brujo”, lo titula:

"Estos días hemos tenido casos interesantes por asunto de brujo. Llegó el Tsanimp del Makúm, con su hija de dos años atestada de bichos a las claras. Después de pedirme remedios, no me los deja dárselos, porque el brujo no ha dado aún su parecer. Le demuestro que son solo bichos, pues la chica ya está muy grave y esperar más era fatal. Después de suplicarle que le demos el remedio acepta, y efectivamente bota un montón de bichos, y me dice: “Si eran de verdad bichos” y ahora “me voy al brujo” ¿Para qué? Insisto que sería mejor una buena alimentación para superar el estado cadavérico… No hace caso, y se va igual al brujo. La niña a pesar de que es tarde se sintió mucho mejor, al cabo de dos días de brujo, la traen de nuevo tiesa y ya en las últimas. Parece que ya no hay motivo de nada, me pide que la bautice y “que se muera” me dice. Rezamos todos por ella, la bautizo e intento de nuevo con remedios… se niega porque el brujo ha dicho que con un remedio morirá antes. De nuevo le suplico por unas gotas para el corazón, se niega, pero al final de tanto insistir, accede, y reacciona. Tenía ya los pies totalmente fríos, boca cerrada y ojos virados. Probamos con alimentación y después de una semana regresa con la niña sana, pero aun cuando la niña estaba recuperándose rápidamente, siguió insistiendo para llevarla de nuevo al brujo. No lo hizo para no enemistarse conmigo. Actualmente está aquí mismo una pobre mujer que se está muriendo, está hecha un desastre, tiembla toda ella y parece de cera. No sé si se puede tener esperanzas, la han matado de brujo a brujo. Es del Chankuap, Perú, vienen de lejos visitando brujos. Los tres últimos han sido: el Chumap; Awananch y el domingo pasado el Ititiá, que lo llevaron directamente a Setuchi, entregándole de antemano una flamante carabina. Este regresó de Setuchi diciendo: “No he podido curarla”. Hoy con chicos de aquí de la escuela la han cargado hasta nuestra casa, diciendo que iban a probar con remedios. Pero cuando iba a internarlo se han negado, porque no sabían, sobre ese punto, la opinión del brujo. El mismo brujo que se confiesa impotente, es el que debe dar permiso para darle unas gotas para el corazón… para ese permiso llevo esperando tres horas mientras la mujer lucha entre la muerte y la vida…

Se han ido al otro lado, solo he podido conseguir que la mujer quede aquí, harán los discursos oficiales y posiblemente regresarán al anochecer… y ojalá me den un permiso… y no sea del todo demasiado tarde… me encuentro de veras nervioso ante esta situación, y me cuesta callarme, no sé ni comprendo la sinceridad del brujo… en el mejor de los casos puedo esperar que me den permiso, a la par que el brujo y esta vez algo más: una carabina. Nos importa muy poco que él que “cura” con los medicamentos nuestros, sea el soplo del brujo, pero lo que sí importa es poner en cuestión la honestidad del brujo. ¿No es pura política? ¿En este caso después de declararse él impotente, no están suficiente claros los intereses?"

Seguidamente, el P. Bolla afirmará como la fuerza de la tradición y la palabra se antepone ante un hecho contradictorio (3)

Estamos aquí frente a un misionero italiano que decidió en aquellos años asumir una nueva cultura. Aprender de ella. Se leen en sus memorias que “vivía totalmente al estilo de los Achuar”, pero lo hizo sin perder su identidad como sacerdote y religioso, lo hizo como un misionero huesped, adaptándose a los estilos de vida, a las formas de vestir, de alimentarse, de tener una casa. Asumió todo esto nuevo, dentro de los límites de ser sacerdote, religioso y misionero. Se sabe que la misión exige adaptarse a un nuevo ritmo de vida, a conocer y apreciar una nueva cosmovisión. Naturalmente, esto no es nada fácil. Luis Bolla nos enseña a que el misionero es huesped. Nos enseña a evangelizar sin colonizar. Referirnos a Yánkuam’ Jintia no en términos de inculturación, como se pensaba por esos años. Referirnos a él en términos de interculturalidad. 

Contrastando lo que afirma Apffel-Marglin y Varese, hay toda una simbología que aparece en varios contextos. Lo amazónico todavía no se conoce bien a su cabalidad. Hay mucho que profundizar, hay mucho que adentrarnos, que conocer. Al respecto, es de consideración resaltar los esfuerzos misioneros, en especial, de la Iglesia Católica por ir, en principio, inculturando el Evangelio. Ahora con el Magisterio del Papa Francisco se reconoce que todo está interligado, conectado. Con la figura de Francisco se ha dado un paso muy importante en la comprensión de los pueblos amazónicos. Los frutos del Sínodo panamazónico del 2019 y de cómo se llegó a articular las voces de los pueblos con esa actitud de escucha y reconociendo que nos falta mucho por aprender de ellos. 

Cuando Frederique & Stefano señalan ‘que lo único que puede sanar males de la modernidad occidental son precisamente las plantas y los hongos sagrados de los Amazónicos’, nos permite afirmar que la ayahuasca es quizás lo más comercial que se haya conocido, pero la experiencia de aquellos, que viniendo de afuera, de una cultura distinta, y que han aprendido a valorar las prácticas ancestrales de los pueblos, cuando se trata de enfrentarse a la realidad del mal en sus vidas, esto sobrepasa más allá del concepto chamanismo.   

Sin embargo, no toda fuerza que proviene de a fuera y una vez que se instala y se deja sorprender por la Amazonía, es una fuerza que trae la muerte. Las historias que nos han relatado acerca de los pueblos amazónicos, menos mal no todas son desde una mirada desde fuera. El diario de Yánkuam demuestra que hay una historia, poco conocida, que se ha escrito desde la convivencia misma con los pueblos. La sabiduría ancestral no ha sido transmitida de forma escrita. Es la fuerza de la oralidad la que la hace, todavía, valiosa y única. Aunque con el riesgo de verse desaparecida si las ‘categorías y los paradigmas occidentales’ intentan imponerse de la peor forma. Algunos afirman acerca de nuevas expresiones o actitudes neocolonialistas con una fachada de desarrollo y progreso, por no decir, extractivismo voraz.

Pero sigue latente el riesgo, y es muy serio, ya advertido por los ancianos en toda su oralidad. El riesgo de que se agudice, aún más, una crisis ecológica global, que exige el cuidado y la custodia de los pueblos amazónicos. Porque si custodiamos a los pueblos amazónicos -que no son ciudadanos de segunda categoría- estamos custodiando la Amazonía. Es lo que asumió el P. Bolla, y así como él, otros tantos misioneros que decidieron arriesgarlo todo al entrar en contacto con pueblos y culturas nuevas: “No imponiendo mi cultura, sino fortaleciendo su cultura e identidad. Ayudándolos a enfrentarse con la cultura envolvente y sin perder su propio nombre, sus valores”. Estos ejemplos de entrega y pasión por la misión reflejan, como dice Brian Swinne y lo leemos en el artículo de Frederique & Stefano: “No somos capaces de ver las hermosas comunidades de vida en este planeta. Nuestra mente enferma solo ve ‘recursos naturales’ y terminamos destruyendo la vida con muy poca conciencia de lo que estamos haciendo”.

Entonces, cuando se trata de curar males, fijarnos en la experiencia que tuvo Yánkuam’ Jintia con el brujo nos permite confirmar tanto la cosmovisión occidental como la cosmovisión Achuar podrían llegar a conocerse, a tolerarse. Este misionero italiano trabajó alrededor de 60 años en medio de los pueblos amazónicos y es quizás una muestra de apertura, de escucha, de diálogo y respeto cuando se logra ver con los otros.

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(1) APFFEL-MARGLIN, FREDERIQUE & VARESE, STEFANO. Renacimiento para los andinos y amazónicos y para los modernos occidentales, 2023.
(2) ARCHIVO HISTÓRICO SALESIANO ECUADOR, Diario del P. Yánkuam’. I – XIV, AHSE, Ecuador, 2018.
(3) Cf. ARCHIVO HISTÓRICO SALESIANO ECUADOR, Tomo I, 88-90.

sábado, 27 de abril de 2024

15 años después de la ‘huelga amazónica’

4 de mayo de 2009 – 15 años después de la

 ‘huelga amazónica’


Por Roberto Carrasco Rojas, OMI


Este cuatro de mayo no podemos dejar de recordar, con seria preocupación y estupor, que hace 15 años en el río Napo -justamente al frente del caserío Copal Urco- distrito del Napo, provincia de Maynas, en la región Loreto – Perú, se desarrolló un conflicto, que por desgracia pasó desapercibido a nivel nacional -y es evidente por qué, la gran mayoría de medios de comunicación capitalinos normalmente no tienen puesta su mirada en todo aquello que no se desarrolle en la capital de la república-; se trata de la llamada “huelga amazónica”. Recordemos que los pueblos indígenas de la Amazonía Peruana tienen en la AIDESEP -Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana- una vocería que en octubre del 2008 había advertido acerca de los peligros que significarían la promulgación de los “famosos” Decretos Leyes que el ex gobierno de Alan García Pérez había promulgado, incluso, sin consulta y desconociendo los acuerdos del Convenio 169 de la OIT. Según el investigador del Instituto de Estudios Peruanos, Antonio Zapata, en referencia a estas normas, “los amazónicos lo consideran atentatorios contra sus derechos ancestrales”.



Los conflictos ya habían iniciado inmediatamente se dio la voz de alerta por parte de las federaciones indígenas. Tanto en Atalaya – región Ucayali como en el Napo – región Loreto, los pueblos indígenas decidieron bloquear su principal vía de acceso, el río. Esto dificultaba el transporte de las empresas extractivas que ya -al parecer- habían recibido la luz verde no solo para explorar, sino que inmediatamente sea aprobado todo tipo de “estudio de impacto ambiental o social” puedan iniciar sus operaciones extractivas, incluso, sin el consentimiento de los mismos pueblos indígenas que habitan los territorios donde se encuentran los lotes petroleros, materia de ambición de un sistema económico que desde los años 1940 -en plena Segunda Guerra Mundial- ya habían empezado su presencia y trabajo extractivo del ambicionado oro negro en la Amazonía Peruana.

Al encontrarnos con este artículo: “Gobernar obedeciendo. Más allá de modelos políticos eurocéntricos”; del filósofo y teólogo suizo, Josef Estermann, quien pasó unos años de experiencia trabajando muy de cerca con los pueblos andinos en la región Cuzco – Perú, nos viene a la memoria cómo los pueblos indígenas, por lo general,  kichwas que habitan todo el río Napo, desde los andes del Ecuador hasta la desembocadura en el río Amazonas en Perú, comparten muchos valores y costumbres e historia que sus pares en los andes.

Nuestro primer contacto con el pueblo kichwa fue en el caserío Monterrico de Angoteros – distrito de Torres Causana, probablemente sea uno de los pocos pueblos indígenas que mantienen la pureza de la cultura ancestral kichwa que a la fecha todavía conservan. Es impresionante al llegar a ese lugar, y dejarse impresionar por el uso de la lengua, tanto en las casas como en la escuela bilingüe intercultural, asimismo, en la posta de salud. Recorriendo en canoa los más de cincuenta pueblos indígenas, desde el Medio al Alto Napo, notamos que como que el tiempo se hubiera detenido. El naporuna o poblador del Napo es un persona contemplativa, cuyo trabajo diario está en relación con la chacra y el río. Las aguas del río representan las venas más profundas que su cosmovisión enseña. Es el Kawsay, o sea, la vida. Es agua es todo allí. Por ende, el río Napo, sus quebradas y sus cochas representan, junto a la sacha o selva amazónica su casa, su hogar. Que ninguno se atrevería a decir que aquello le pertenece. Encontrarse con los mitos que siguen siendo transmitidos en las casas mientras se toma el masato durante el día junto a los ancianos o bebiendo la guayusa al empezar muy temprano el día escuchando el relato de los sueños.

Pareciera que toda esta tranquilidad en la vida de los pueblos kichwas se ha visto interrumpida con la impactante presencia de una modernidad occidental con talante extractivista que ha llegado a perturbar el estilo de vida de los pueblos. Un sistema que, gracias a los políticos de turno, irrumpió y se vino a quedar con el conocido discurso del progreso o del desarrollo.

A propósito del uso del concepto de “desarrollo”, no podemos dejar de mencionar aquel  20 de enero de 1949, cuando el ex presidente estadounidense, Harry S. Truman, con su discurso de toma posesión, se abre la era del desarrollo -según lo señala Gustavo Esteva en su artículo titulado: “Desarrollo”-. Ese día, con ese afán hegemónico norteamericano, se crea el concepto subdesarrollo, como para dar a entender a más de dos mil millones de personas en el mundo que de un día a otro se volvieron subdesarrolladas. Sin duda, la historia tiene muchas anécdotas que nos han dejado serios mensajes, todavía incomprensibles para muchos e ignorados por unos pocos. Todavía la ideología de progreso sigue esforzándose en capturar gobiernos, sea de izquierda o de derecha, no importa ni el uno ni el otro, lo que interesa que en una economía en clave occidental el Mercado y el dinero sigan transformando aquello que los rodea.

En estos quince años, post “huelga amazónica” los intentos de los gobiernos de turno han sido, por así decirlo, ineficientes. Tan solo un ejemplo bastaría para graficar lo que afirmamos. (Probablemente este podría ser el despertar del SIMA), recordemos a las Plataformas Itinerantes de Acción Social que nacieron gracias a un trabajo conjunto de la Marina de Guerra del Perú (poder militar), la empresa petrolera Perenco (poder económico) y el ex gobierno de Ollanta Humala (poder político), cuyo objetivo es -todavía- acercar los servicios y programas del Estado, en forma modular, a las poblaciones más alejadas de los principales ríos de la cuenca amazónica. Pareciera que el concepto de interculturalidad fuera un elemento probablemente desconocido u omitido. Recordar cómo cambió el ritmo de vida de las comunidades naporunas, obligadas a trasladarse en canoas y perseguir al buque de la Marina para recibir los beneficios de los programas sociales del MIDIS o quizás un paracetamol que el MINSA otorgaba, porque si alguna persona de algún pueblo indígena hubiera sido picada por una víbora, que comúnmente habitan esos territorios amazónicos, era increíble imaginar que en dichas embarcaciones itinerantes no había un antídoto para contrarrestar dicha situación.  

Como lo afirma Estermann, “la idea de ‘Estado’ como producto de un contrato social se basa en el individualismo”, y por otro lado dice que “en las sociedades regidas tanto por el capitalismo como por el socialismo, la ‘élite política’ está siempre en peligro de ser reducida por el poder, la avaricia, la corrupción”.

La propuesta de los pueblos amazónicos es apostar por el cuidado de la casa común. En el lenguaje del Papa Francisco, haciendo una lectura atenta de la encíclica Laudato Si’, el Sumo Pontífice nos enseña que hablar de cuidar la ‘casa común’ significa hablar de relaciones y responsabilidades recíprocas de los habitantes de esa casa. Hablamos de las relaciones de una comunidad de vida en esa casa y con esa casa, porque no hablamos de relaciones de propietarios e inquilinos. Hace un mes atrás fue esperanzador recibir una noticia que ha marcado un hito en la historia de la Amazonía peruana. Resulta que el Juzgado de Nauta, en la región Loreto, resolvió que se reconoce al río Marañón, uno de los principales ríos de nuestra amazonía, como entidad jurídica con derechos inherentes, eso quiere decir, como sujeto de derechos. Esto gracias a los esfuerzos liderados por un grupo de mujeres indígenas kukamas quienes desde el 2021 empezaron una singular batalla legal contra el Estado y sus autoridades, exigiendo la protección del río, sobre todo frente a la voraz política extractivista petrolera presente en la región.

Es digno reconocer cómo los pueblos indígenas amazónicos fortalecen sus organizaciones y trabajan en la elaboración de una agenda política que tiene la intención de cuidar la casa común. No se trata de nuevos mitos ni de nuevas leyendas, ni de solo proteger los derechos de la Madre Tierra. Se trata de una propuesta, que se le conoce como el Sumak Kawsay. Y esto no es simplemente una política ecologista o una propuesta de progreso con tinte occidental o peor aún, no se trata tampoco de una propuesta anticapitalista o antisocialista, como algunos de manera tendenciosa quisieran catalogar los esfuerzos y las voces de las poblaciones indígenas. Se trata sobre todo de vivir tranquilos, de vivir en paz, de vivir en armonía, respetando el valor de la comunitariedad que se expresa en las minkas de los fines de semana; respetar el rol y la voz de los Apus, de los Kuyllurunas,  de los sabios y de los espíritus. Escuchando el agua de los ríos, el viento en medio de los bosques; escuchando a la comunidad presidida por una mujer Apu. Si hay algo que podríamos hacer para comprender esta forma de ver la vida, sería primero, esforzarnos por aprender nosotros la lengua originaria. Algo que todavía el Ministerio de Cultura no ha logrado sistematizar una propuesta eficaz que mejore los servicios y programas del Estado que atiende más de 40 lenguas indígenas que están vivas en nuestro territorio amazónico. Con el conocimiento y uso correcto de la lengua indígena podríamos comprender mejor los contextos, los valores, las costumbres, la vida misma. Podríamos empezar un serio proceso de escucha y plantear un diálogo eficaz entre todos. 

Han pasado 15 años de aquel conflicto y pareciera que fue ayer.





miércoles, 20 de marzo de 2024

Boletín BOLPER - Nro. 07 - del 21 de diciembre de 2022

 En esta séptima edición del Boletín BOLPER podemos encontrar los siguientes artículos:


1. Nos encontramos ante un nuevo año y nuestro balances es más que positivo - por Roberto Carrasco, OMI

2. Entre movilizaciones y protestas en Bolivia y en Perú - por Roberto Carrasco, OMI

3. Preparando el corazón y las maletas - por Misioneras Oblatas de María Inmaculada.

4. Oramos por los próximos primeros votos de los novicios: Alexander Robles y Marco Antonio Cruz.

5. Hno. Huguito, hombre de estatura pequeña pero un misionero oblato gigante - por Hno. Edgar Francken, OMI

6. Damos la bienvenida al P. John Sampa, OMI que retorna al Perú de su país Zambia.

(En la foto aparecen: P. Rodrigo Marcaux, OMI; Hno. Edber Quenaya; Hno. Marcos Van Ryckeghem, OMI; Hno. Hugo Vandenbranden, OMI y P. Amado Aubin, OMI)


domingo, 17 de marzo de 2024

Boletín BOLPER - NRO. 06 - del 21 de noviembre de 2022

 En esta sexta edición del Boletín BOLPER podemos encontrar los siguientes artículos:


1. Sinodalidad y los Oblatos - por P. Roberto Carrasco, OMI

2. Aniversarios parroquiales - por P. Elio López, OMI

3. Reconocimiento al P. Roberto Durette, OMI y a la Radio Pío XII.




viernes, 15 de marzo de 2024

Boletín BOLPER - Nro. 05 - del 21 de octubre de 2022

 En esta quinta edición del Boletín BOLPER podemos leer:


1. Peregrinos de Esperanza en Comunión - 37º Capítulo General. 

Nemi, Roma - del 14 de septiembre del 14 de octubre del 2022.

A mis hermanos oblatos, a los laicos y jóvenes de la familia oblata.

A las misiones y parroquias de Bolivia y Perú.

P. Roberto Carrasco, OMI


2. Desafíos nuevos, abren una nueva etapa entre nosotros.

Que el discernimiento y la toma de decisiones en sinodalidad nos lleven a sentarnos, a escucharnos y a dialogar en cada comunidad, en cada misión, en cada parroquia oblata.




viernes, 8 de marzo de 2024

Boletín BOLPER - Nro. 04 - del 21 de septiembre de 2022

 En esta cuarta edición del Boletín BOLPER podemos leer:

1. Homilía del Superior general - 37º Capítulo General - P. Louis Lougen, OMI

2. Palabras del Superior - por P. Roberto Carrasco, OMI

3. Formación Oblata - Desafío y caminos hacia el discipulado - por P. Eduardo Luciano De la Cruz, OMI

Encuentro entre P. Louis Lougen, OMI y P. Luis Rois, OMI



lunes, 4 de marzo de 2024

Hay factores que EXTRANGULAN la sinodalidad y la ASFIXIAN



Por Roberto Carrasco, OMI


El último 28 de febrero, en un panel organizado por el CELAM, denominado: La reforma de la Iglesia a la luz de las conclusiones del sínodo sobre la sinodalidad, escuchamos al teólogo, Dr. Agenor Brighenti, quien como panelista presentó que en medio de este proceso hay factores que están extrangulando la sinodalidad y la están asfixiando. Habló de cuatro, pero aquí, nos enfocaremos en los tres primeros (intento recoger las ideas expuestas por el panelista).

Momento del Sínodo por la sinodalidad

LA SACERDOTALIZACIÓN DEL CRISTIANISMO 

Desde los primeros siglos del cristianismo se asume los patrones de la religión sacrificial presente en el judaísmo y en las religiones paganas. A finales del siglo IX con la reforma de Carlomagno: se da el paso de la Iglesia doméstica a la Iglesia de los templos. Un culto en los modos sacrificiales. En lugar del memorial de la Pascua de Jesús en una cena, aparece la celebración en forma de un sacrificio, en lugar de una asamblea toda ella sacerdotal.

El sacrificio celebrado es por el sacerdote, el único celebrante. En lugar del presbítero aparece el sacerdote del altar. En lugar de una Iglesia insertada en el mundo, aparece una Iglesia refugiada en un espacio del sagrado. En lugar de una Iglesia formada por todos los bautizados, un pueblo profético, regio y sacerdotal, aparece una Iglesia estructurada en el binomio clero - laicos.

El clero es el polo activo de la Iglesia, fuente de toda iniciativa y poder, mientras que los laicos son el polo pasivo que viven en un mundo profano y deben obedecer dócilmente al clero.  

Entonces, la Iglesia se convierte en aquellos que tienen el poder sagrado, la jerarquía, el clero, los sacerdotes en el espacio de lo sagrado. 


UNA IGLESIA JERÁRQUICA PIRAMIDAL 

Este segundo factor viene como consecuencia de un cristianismo sacerdotalizado. Una Iglesia reducida a la jerarquía que detiene un poder sagrado. 

En la actual proceso sinodal hay dificultades para situar la sinodalidad en la naturaleza y en el ser de la Iglesia. Cabe recordar que hubo propuestas de sustituir el término sinodalidad por el término comunión. Esto porque la categoría sinodalidad se prestaría a mal entendidos alejándonos de la fe apostólica de nuestros padres.

También en el Sínodo de 1985 - por ocasión de los 25 años del Concilio Vaticano II - ya hubo otra discusión cuando se propuso hablar de Iglesia comunión en lugar de una Iglesia Pueblo de Dios. Que también se decía se presta a mal entendidos. La cuestión subyacente es el lugar de la jerarquía en relación al Pueblo de Dios. Una Iglesia sinodal toda ministerial se correría, dicen ellos, el riesgo de nivelar todos los ministerios y diluir el rol de los ministros ordenados. Ese es el miedo.

Sin embargo, el Concilio Vaticano II con el rescate de la eclesiología del Pueblo de Dios, superó el binomio clero - laicos. Una Iglesia formada por dos clases de cristianos: el clero como el polo activo, fuente de toda iniciativa y poder; y los laicos como el polo pasivo que debe obedecer dócilmente al clero y ser sus colaboradores, como se decía en ese momento. Con esta propuesta se quiere asumir un modelo eclesial parecido a una Iglesia piramidal, por lo tanto, clericalista. 

La eclesiología conciliar se asienta sobre otro binomio: comunidad - ministerios. Todo bajo un solo género de cristianos: LOS BAUTIZADOS. En una radical igualdad en dignidad de todos los ministerios como dice la Lumen Gentium en la corresponsabilidad de todos en todo. Por lo tanto, los ministros ordenados son miembros del Pueblo de Dios y sus servidores. 

Es así que, el modelo de comunión para la Iglesia es la Trinidad. El mejor modelo de comunidad. Entonces, del mismo modo que en la Trinidad no hay jerarquía, en la Iglesia no puede haber relaciones verticales. Un poder, dominación, centralismos y autoritarismos. En la Iglesia, quien preside no decide, ni comanda. Sino que ejerce el ministerio de la coordinación. Armoniza la participación de todos en vistas del discernimiento y la decisión de todos por todo en la Iglesia.

Aquí nos viene bien la recomendación del Papa Francisco: “permitir (en la Iglesia) el desarrollo de una cultura eclesial propia, marcadamente laical” (QA 94).  


EL PODER MONOPOLIZADO POR LOS MINISTROS ORDENADOS

Este es un tercer factor, y también muy problemático. Desgraciadamente en el monopolio del poder por parte de la jerarquía, sigue siendo una tarea pendiente de la renovación conciliar presentado a todo el Pueblo de Dios hace 60 años.

El Papa Francisco -de forma explícita - en dos documentos de su pontificado,  desvincula el poder en la Iglesia del clero, como lo dice ya el Concilio.

En la Exhortación Apostólica post sinodal Querida Amazonía, señala que la identidad de los ministros ordenados así como de todas las vocaciones en la Iglesia, brotan del Bautismo, y hace del Pueblo de Dios, un pueblo todo el, profético, regio y sacerdotal. A esto lo conocemos como la tria munera.

Consecuentemente, el ministerio de los ministros ordenados no son los únicos sujetos del poder en la Iglesia. En una Iglesia sinodal, el poder fluye entre todos los bautizados ya que se rige por el sensus fidelium (sentido de los fieles) que es una recurrencia del Bautismo. Hoy vemos laicos que ya han asumido responsabilidades, incluso, de prefectos en organismos de la curia romana.

La Constitución Apostólica sobre la Curia Romana y su servicio a la Iglesia en el mundo, Praedicate evangelium, es muy clara cuando señala lo siguiente: 

“El Papa, los obispos y otros ministros ordenados no son los únicos evangelizadores de la Iglesia. Ellos saben «que no han sido instituidos por Cristo para asumir por sí solos toda la misión salvífica de la Iglesia en el mundo» . Todo cristiano, en virtud del Bautismo, es discípulo-misionero «en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús». Esto no puede ser ignorado en la actualización de la Curia, cuya reforma, por tanto, debe prever la participación de los laicos, incluso en funciones de gobierno y responsabilidad”. (PE 10)

Después de ver estos tres factores que pretenden asfixiar más este proceso sindal, es importante considerar en nuestras tareas pastorales y apostólicas, que es la hora de la sinodalidad. Que cada bautizado, en medio de las comunidades eclesiales de base se vaya formando en la escucha y en la consulta. Trabajemos por LA IGLESIA DE LA ESCUCHA.

Los Obispos junto al Papa saben que el episcopado es ministerio al servicio de la comunidad y su labor fundamental es ser continuadores de la misión de Cristo. Por ende, toda auténtica manifestación de sinodalidad exige por su naturaleza el ejercicio del ministerio colegial de los obispos.

Que importante es no solo comprender este proceso sinodal, estamos llamados a una real y verdadera conversión pastoral. “Caminar juntos, “sínodo”, es un concepto fácil de expresar con palabras, pero no es así fácil ponerlo en práctica”, nos decía el Papa Francisco en su discurso del 17 de octubre de 2015 - conmemorando el 50 aniversario de la Institución del Sínodo de los Obispos.




“Imposible entenderse con el brujo”

Yánkuam’ Jintia y los brujos Por Roberto Carrasco Rojas, OMI Que bellos recuerdos vinieron a nuestra mente mientras leíamos el texto (1)   q...