sábado, 4 de mayo de 2019

04 mayo 2009: a los diez años del conflicto en el río Napo

Por Roberto Carrasco, OMI

Todo este conflicto en el río Napo fue desconocido por muchos medios. El gobierno después de los acontecimientos tuvo diversos "diálogos". Han pasado diez años y la población del Napo sigue casi igual... ¿Qué cosas han cambiado y para quiénes han cambiado?


Era un lunes muy de mañana:

El reloj daba las cinco y treinta de la mañana; como todos los días, Santa Clotilde se levantaba muy temprano para empezar ese lunes 04 de mayo del 2009. Como cada lunes un fuerte movimiento de personas en el puerto, algunos vendedores ya instalaban sus pequeños puestos para la venta del día: pescado fresco, algunas verduras, yucas, plátanos, entre otros. 
Algo extraño se dejaba ver: algunas embarcaciones estaban detenidas sin surcar ese día. Probablemente llegaron la madrugada de ese día. La población ya había visto pasar algunas embarcaciones (motochatas) de la empresa petrolera rumbo al Curaray, donde se había instalado el campamento petrolero. Días anteriores las autoridades se habían reunido en la Sala del municipio del Napo porque se había anunciado la presencia de un buque de Guerra de la Marina de Guerra del Perú que surcaba las aguas. Se empezó a sentir cierta zozobra y malestar en algunas autoridades y la población. No se comprendía con exactitud lo que sucedía.
Y es bastante cierto, estábamos tan lejos que no comprendíamos lo que sucedía en la región. Naturalmente, por esta zona del Perú no hay periódicos, no hay noticieros que informen lo que sucede, y mucho menos, si por caso se encontrase una televisión nacional en una casa, probablemente era porque su propietario no era un poblador residente, sino probablemente un negociante de madera. Incluso, si llegase (algo raro en la cuenca) alguna señal de radio de cobertura nacional era solo con información de la ciudad capital del Perú, Lima, y muchas veces señales de radios colombianas o ecuatorianas. Cabe resaltar que una pequeña radio local del gobierno regional de Loreto funciona en las oficinas de la Sub Región Napo, pero con algunas informaciones del acontecer del gobierno de turno en Iquitos. El domingo anterior, Santa Clotilde estaba entretenida con el encuentro de futbol por la Copa Napo, que cada año se realiza con ocasión del aniversario del distrito.

La Huelga Amazónica ya había comenzado en abril:

Por razones obvias eran muy pocos los que estaban enterados que hace casi tres semanas en la Amazonía peruana había empezado un conflicto, la denominada: HUELGA AMAZÓNICA.
Y esto a causa de que el entonces gobierno del presidente peruano Alan García Pérez, había decretado algunas leyes que favorezcan el crecimiento económico del país a través de una política extractiva, a lo que se le conoció más adelante como "la política del perro del hortelano". Todas estas provocaron el malestar de las organizaciones indígenas amazónicas. Nos referimos a las recordados:  Ley N° 29317 y la  Ley N° 29338, y los siguientes decretos: Decreto Legislativo N° 1020, Decreto Legislativo N° 1064, Decreto Legislativo N° 1081, Decreto Legislativo N° 1083, Decreto Legislativo N° 1089, Decreto Legislativo N° 1090 y el Decreto Legislativo N° 994. Todos ellos trajeron diversas reacciones sea de AIDESEP - Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana -, como también de una parte de la población "informada" de la ciudad de Iquitos (la ciudad más cercana a la población del Napo. Un poblador debe recorrer casi 300 kilómetros para llegar a ella). Sin duda, Lima, la capital del Perú, no conocía de lo que sucedía en la selva. Todavía los pueblos indígenas no se habían hecho sentir. La ciudad de Lima por lo general tiene sus ojos fijos en ella misma y no va más allá de lo que en realidad es todo el Perú.
En medio de este contexto, el investigador del Instituto de Estudios Peruanos, Antonio Zapata, escribía: "Esta política se ha condensado en una serie de decretos leyes que los amazónicos consideran atentatorios contra sus derechos ancestrales". Pero más allá de los decretos, el gobierno movilizó tropas de policías y militares (marineros sobretodo) a la zona, nunca antes vistas. Es preciso señalar que la presencia de la Policía Nacional del Perú, por muchos años se ha limitado a un máximo de dos a cuatro afectivos que tienen que atender toda la cuenca del río Napo.
La Federación de Comunidades Nativas del Napo, Curaray y Arabela - FECONAMNCUA estaba viviendo un tiempo de debilidad organizacional a causa de las diversas descordinaciones y abandonos de sus dirigentes. Mientras tanto los pueblos kichwas y arabelas ya tenían conocimiento de que el año 2008 el gobierno de García estaba pensando dar luz verde para que la empresa petrolera Perenco (de inversión anglo-francesa), pueda desarrollar el proyecto de “Construcción del Oleoducto y Línea de Diluyente CPF-Andoas Para Uso Propio”, que resultaba ser complementario a otro proyecto de Modernización del Oleoducto Nor Peruano (este a cargo de Petróleos del Perú, conocido como Petroperú). Razón por la cual, estos proyectos se complementaban entre sí y tenían como origen principal la futura explotación comercial del Lote 67, que estaba siendo operado por Perenco Peru Limited Sucursal del Perú. Un lote petrolero muy ambicionado porque allí se tienen importantes reservas de petróleo, los informes indicaban que se trataba de aproximadamente más de 300 millones de barriles, que permitiría producir 100 mil barriles diarios, duplicando así la vigente producción interna en cualquier otro.
Según un "Estudio sobre la actuación de la empresa petrolera Perenco en el lote 67", realizado por el CAAAP y Cooperacción, se señalaba que "todos los lotes petroleros, incluyendo el lote 67 se superponen a los territorios ancestrales y pertenecientes a los pueblos indígenas y las comunidades que se encuentran en ellos. Además se superponen a áreas naturales protegidas donde los ecosistemas son frágiles y de alta biodiversidad". Por otro lado, ya en Iquitos se sabía que los pueblos kichwas y arabelas ya habían decidido tomar medidas y éstas consistían en hacer una protesta. Ellos se organizaron y pasaron la voz a sus pares del Alto Napo (ORKIWAN - Organización Kichwaruna Wangurina del Alto Napo) y del Medio y Bajo Napo (FECONAMNCUA). La idea era bloquear en la zona de la comunidad nativa kichwa de Copal Urco el paso de las embarcaciones de la petrolera y también las comerciales.

Meses atrás:

AIDESEP, había hecho un pronunciamiento a la Opinión Pública, reiterando que la movilización amazónica continuará. Así lo informaba  Radio La Voz de la Selva el 14/04/2009: "AIDESEP y sus Organizaciones Regionales: ORAU, ARPI-SC, ORPIO, CORPI-SL, FENAMAD, ORPIAN y COMARU; el día 09 de abril retomaron la MOVILIZACION NACIONAL INDEFINIDA, suspendida en agosto de 2008, ante la actitud de agresión del Gobierno a los derechos colectivos y ante la negativa de atender las demandas planteadas desde muchos años atrás como la reforma constitucional, reconocimiento de la propiedad colectiva de los territorios ancestrales. 

Además, Radio La Voz de la Selva informaba, también, el 15/04/2009 a través de LVS Noticias, que cuando el periodista Salvador Lavado se  encontraba en el embarcadero conocido como El Huequito, había encontrado aproximadamente 20 efectivos policiales listos para partir a la zona de protesta. Una protesta que ya había sido conversada y que tendría lugar en Copal Urco.

AIDESEP había dado a conocer su posición frente a esta coyuntura: "Nuestros pueblos no han sido escuchados, en el colmo de la agresión, vemos que ahora se pretende privatizar y concesionar las aguas que son fuente de nuestra vida; para ello, hace menos de un mes se fraguó y mutiló en el Congreso, promulgando una Ley de Aguas que atenta contra el derecho de los pueblos originarios, comunidades campesinas y nativas, de los agricultores de la costa y de la sierra, del derecho al agua como elemento vital de nuestros pueblos y ciudades para convertirlo en una mercancía. Así, no estamos lejos de que el agua de consumo sea privatizada como se hace con los minerales, hidrocarburos y nuestros recursos forestales. Para el actual gobierno los peruanos no tenemos más derecho que las empresas transnacionales a quienes se les entrega todo a cambio de poco o nada". Era natural que esta coyuntura no se conocía bien en medio de los pueblos de la cuenca del Napo. La desinformación, al parecer, jugaba en contra de las poblaciones más vulnerables.

Hasta aquí vemos "tres personajes contra uno": El Gobierno del país, la empresa petrolera y las fuerzas armadas y policiales juntas versus otro personaje, los pueblos indígenas de la Amazonía, que hasta ese momento no habían sido conocidos por la gran mayoría de la población peruana, en especial, aquella que concentra la "mayor" información en ciudades de la Costa y alguna de la Sierra del Perú.

Nos tocaron la puerta de la casa:

La Misión Católica de Santa Clotilde conocía algunas informaciones de lo que sucedía gracias a que en el Centro de Salud de la Misión, existe una conexión de internet que se usaba internamente para atender situaciones de emergencia de salud en toda la Micro Red Napo (a cargo de la Misión Católica).

Una semana atrás, los tres misioneros, Jack, Roberto y Edgar se trasladaron a Copal Urco para escuchar las demandas de los pueblos indígenas congregados allí. En el local de la comunidad una sola voz se escuchó esa mañana: "¡No queremos que la Iglesia se meta!, ¡Váyanse!". Eran las voces que se dejaban escuchar de los líderes y apus kichwas y arabelas, del río Napo y del río Curaray. Decidimos entonces, regresar a Santa Clotilde.

Ese lunes 04 de mayo del 2009, muy temprano por la mañana, escuchamos que sonaba la puerta de la Casa de la Misión. "¡Padre, Padre, por favor ábranos!". Se trataba de un grupo de líderes que venían en representación de los que estaban en Copal Urco. Dialogaron con nosotros y nos pidieron que los acompañásemos porque era inminente el temor de parte de ellos frente a un posible conflicto que se desataba.

Rápidamente junto al párroco salimos y en el bote de la Misión nos fuimos rumbo a la zona.

Las fotos que siguen a continuación hablan por sí solas de lo que en el transcurso de casi una hora de surcada pudimos ver, que luego en Copal Urco pudimos registrar:


Una de las embarcaciones que trabajaban para la petrolera surcaba junto a otras dos más.



No avanzaban porque el río Napo estaba bloqueado a la altura de Copal Urco


Estaban esperando la orden para poder atravesar el bloqueo 


 Un helicóptero de la Armada Peruana sobrevolaba y esperaba el momento para lanzar algunos mensajes 

Las tres motochatas que trasladaban insumos para el campamento petrolero en el río Curaray esperaban atentas 

Fueron ocho chalupas cada una con aproximadamente 11 efectivos de la Marina de Guerra del Perú, todos armados presentes en la zona

Las tres motochatas se pusieron una muy cerca de otra 


Llegó la orden y las ocho chalupas ascoltaban a las tres motochatas petroleras para atravesar la soga que cruzaba una banda de la otra parte del río Napo

 Una larga soga atravesaba el ancho del río. Unas canoas de los indígenas unían las sogas e impedían el paso por algunos días de cualquier embarcación. Nadie podía surcar o bajar del lugar de la protesta

Precisos momentos que las canoas entran a proteger el bloqueo. Las chalupas de los militares a toda velocidad circundaban las canoas indígenas creando olas intensas que desiquilibraban las canoas


Por los aires un helicóptero sobrevolaba y lanzaba avisos impresos en papel

La Marina de Guerra anunciaba en nombre del gobernador de Loreto que la acción emprendida era "totalmente pacífica"

Mientras las chatas petroleras avanzaban eran ascoltadas por cuatro chalupas y las otras chulapas impedían que las canoas se acerquen 

Una canoa es perseguida para ser advertida de no acercarse a la soga 

Las otras chalupas a gran velocidad hacían círculos en medio del río creando grandes olas que desiquilibraban las embarcaciones pequeñas de los indígenas

 De lo alto de la montaña donde se encuentra la comunidad nativa kichwa de Copal Urco la población indígena miraba aturdida por todo lo que se vivía. Gritos, llantos y lamentos se dejaban oir porque habían canoas que corrían el riesgo de hundirse

Atrás de toda la escena estaba el Buque de la Marina que controlaba todo el accionar de las fuerzas del orden. 


 Es el mismo buque que días atrás zarpó del Puerto de Iquitos rumbo al río Napo para atender la situación


 Cerca al Buque daba vueltas una chalupa atenta a lo acontecido

 Momentos en que una canoa intenta atravesar las grandes olas ocasionadas por el motor de la chalupa de la Armada Peruana


 En el Puerto de Copal Urco otras canoas allí apostadas en medio de la confusión no sabían si lanzarse en medio del conflicto

Los kichwas y arabelas concentrados en Copal Urco aseguraban sus canoas frente a las grandes olas que goleaban el puerto 


 Las canoas pretendían adelantarse y proteger el bloqueo


 Uno de los jóvenes junto a su abuela kichwa con bandera peruana en las manos protestaba desde una canoa

Otros pobladores hacían lo mismo con banderas peruanas y blancas pidiendo paz a los pueblos 


Población kichwa presente en el puerto de Copal Urco solo podía observar y gritar dando avisos a los que estaban en la canoa que tengan cuidado con las olas que provocaban posibles hundimientos 


 Un grupo de kichwas subieron a una canoa para reforzar a sus compañeros


Poco a poco avanzaba el Buque de la Marina de Guerra para atravesar el bloqueo - Cabe recordar que la última vez que la población en esta parte del Perú vio un Buque de este tipo fue en los años 40 en plena Guerra contra el Ecuador. Después de ese conflicto con el vecino país no ha surcado otro buque con estas características, ningún control fluvial por muchos años

Seguía la persecución a las canoas 

 Los pobladores son advertidos a abandonar el río y a retirarse mientras la chalupa seguía generando grandes olas a causa de la velocidad
 Las chalupas estaban atentas a que las tres motochatas de la petrolera atravesaran el bloqueo

 Niños, niñas, jóvenes, madres de familia con hijos en brazos, ancianos y ancianas, todos miraban desde lo alto de la comunidad lo que acontecía en medio de las aguas del río Napo... UN ENFRENTAMIENTO JAMÁS PENSADO Y VISTO EN LA AMAZONÍA PERUANA

  
 Un "gigante acorazado" se imponía en medio de las diminutas canoas de los indígenas del Napo

Incansable eran las voces y las energías de los naporunas: ¡EL NAPO NO SE VENDE, EL NAPO SE DEFIENDE! se oía al unísono 

Este tipo de patrullas se nos acercó a nosotros cuando llegamos al lugar de los hechos. Nos pidieron documentos, pero les dijimos que es el párroco y la prensa que estamos yendo a Copal Urco 


La patrulla en todo momento advertía a los pobladores evitar todo tipo de acción frente a la decisión por parte de las autoridades de desbloquear el río Napo 


Ni una ni la otra, ambos protegían sus intereses... los indígenas sus aguas y territorios y las fuerzas del orden cumplían lo que se les había pedido: desbloquear el río Napo (¿pacíficamente?)

Continuaban las "correrías"... en la Amazonía, pero esta vez en medio de las aguas de los ríos. La fiebre ya no era del "Caucho" como hace cien años atrás, sino era la fiebre del "petróleo" lo que obligó este tipo de acciones


Mujeres kichwas alentando con vivas y cantos a los kichwas mientras protestaban contra la presencia de la petrolera en la zona... las miradas de los niños expresan por sí solas qué realmente estaba sucediendo. Ninguno comprendía tal magnitud del conflicto.  


Seguían las correrías y las olas formaban un ambiente hostil en medio de las aguas del río Napo


 Una chalupa se acerca a una canoa indígena mientras otras canoas en la parte izquierda seguían surcando hacia el lugar mismo del bloqueo

 Seguía el helicóptero volando - logramos ver un marinero filmando todo lo que acontecía desde arriba


 Rostros de miedo y preocupación se apoderaron en la población que no se explicaba lo que estaba sucediendo

 PRECISOS MOMENTOS DEL DESBLOQUEO DEL RÍO NAPO - 04 MAYO 2009

 En medio del conflicto

 Al fondo de la escena se aprecia la persecución por parte de las chalupas a las canoas indígenas


Imposible dejar de recordar esta escena... niños y niñas, jóvenes y adolescentes, mujeres y ancianas, mirando como sus padres y varones del pueblo combatían en medio del río Napo.


Momentos del conflicto 

Eran aproximadamente entre las 7:00 y 8:30 de la mañana 

Cuando ya se había realizado el corte de la soga y las chatas petroleras ascoltadas por los Marineros atravesaron el bloqueo, las canoas regresan al puerto de Copal Urco 

Cuando decidimos regresar a Santa Clotilde, estando con el párroco en el bote, el helicóptero se iba acercando sobrevolando encima de nosotros, mientras nos filmaba... logramos tomar algunas fotos y registrar este momento.



Decidimos regresar a Santa Clotilde para procesar la información y compartirla. Era normal encontrarnos con una población que desconocía todo lo que sucedía. 

Los días que siguen serán días de diversas protestas, tanto de la población de Santa Clotilde, las autoridades, así como de diversos organismos. Serios cuestionamientos tuvo el Gobierno a raíz de lo que pudimos informar y denunciar. LOS PUEBLOS DEL NAPO SUFRIERON UN ASALTO.

AIDESEP, los Obispos de la Amazonía Peruana y diversos organismos de derechos humanos lamentaron la política emprendida por el entonces presidente Alan García Pérez.

Recordemos que paralelamente  en otras zonas de la Amazonía peruana, esta huelga amazónica tuvo diversos momentos. Todos estos momentos se desataron cuando aconteció lo de Bagua un mes después.




8:10 am  - lunes 04 de mayo del 2009 
Precisos momentos del desbloqueo del río Napo.







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