sábado, 9 de febrero de 2013

PROYECTO RECREARTE 2013 - COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO

NIÑOS Y NIÑAS NAPORUNAS  CON ARTE Y CREATIVIDAD ALCANZAN UN COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO

Por Rosa Simbrón de Távara

Sé que después de haber vivido este voluntariado en Recrearte 2013, volveré a mi vida diaria, a esta Lima, que cada vez es más cemento y casas. Pero hay algo que jamás olvidaré, son esos rostros de niños y niñas, que vienen tímidos y después de haber vivido el mes de enero, ya no quieren volver a sus comunidades.

Recrearte es un hermoso paraíso que se echa a andar en la Casa Muyuna, todo preparado por las manos de Dios a través de sus hijos, los Oblatos de María Inmaculada, que con amor y desvelo organizan, estructuran este espacio creativo, donde el amor, el valorar su identidad Naporuna y toda la belleza natural que ha recibido, con arte y creatividad alcance un compromiso personal y comunitario. Es un trabajo de hormiguitas, donde todos, desde el padre Edgar, sacerdotes, la hermana María Lourdes, de cariño le llaman la madre Yuyis, de la Congregación Siervas de Jesús Sacramentado, los jóvenes catequistas y sus laicas como estas fuertes mujeres Melva y Chabela, que con sus hijos e hijas, se entregan durante un mes al servicio de la cocina, preparando los  alimentos del día.
Cuando se iniciaron las clases, asumí las horas de Comunicación, en un nivel básico de aprestamiento y reforzamiento. Poco pudimos lograr con dos casos que requerían iniciarlos desde las primeras letras. Sólo pude lograr su alegría de poder escribir sus nombres y conocer sus apellidos, así como la fecha de su cumpleaños, el 24 de marzo, donde cumplirá 11 años de edad, en la comunidad de Puerto Alegre. 

Espiritualmente son bien acompañados permanentemente por el padre Edgar y sus catequistas, compartiendo durante todo el mes la Santa Misa, son iniciados en la fe con una catequesis viva, real y libre. Compartimos las oraciones desde la mañana y en la tarde, así como orar en las comidas, que tan creativamente ellos mismo lo realizan. Los domingos nos trasladábamos al templo principal, ahí nos espera el padre Roberto para compartir la Misa dominical. Ya en el último domingo realizan su Primera Comunión, con sus mejores ropitas y con una alegría de recibir a Jesús mismo.

Desde que uno llega sientes que Dios te ha escogido para esta hermosa tarea y te entregas a ella para que se logre los objetivos de la Iglesia Naporuna y de los Oblatos de María Inmaculada. Darles la oportunidad a niñas y niños para que se sientan acogidos con amor, en un espacio donde aprenderán a cumplir sus trabajos y tareas personales y comunitarias. Donde tendrán la oportunidad de conocerse y compartir, con nuevos amigos y amigas, de las 24 comunidades del río Napo, a las cuales este año se pudo atender, siendo en realidad 120 comunidades.  Vienen a vivir en un ambiente de alegría, con las dinámicas de los jóvenes, acogidos con cariño y esperanza por un animador los niños y una animadora las niñas, en un número de ocho a diez por grupo. Éstos tienen la misión de acompañarles en su estadía, estando abierto y atento a sus necesidades materiales, espirituales y emocionalmente si se requiere, tanto de día como de noche. Es un compartir sus tristezas y alegrías; ayudarles  a reconocer sus dones para fortalecer su formación y buen crecimiento. Es también acompañar hasta sus temores y en oportunidades sus enfermedades, hasta contarles cuentos para que se queden dormidas, después de un dolor de oídos.

Además, también tienen sus clases de Matemáticas, dado por la hermana Yuyis y sus clases de Kichwa por la profesora Cony. Reciben talleres de cómo relacionarse mejor con el medio ambiente y la tarea de cuidar y fructificar la creación para bien de todos. Temas como los Derechos de los Niños, el cuidado de su Salud y su cuerpo y el Valorar su identidad indígena Naporuna, teniendo la experiencia de expresar sus sentimientos a través de una buena información con una edición radial, conducidos por ellos mismos.

Agradezco a mi párroco el padre Alberto Huamán, OMI,   párroco de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Santa Clotilde, del Vicariato de San José del Amazonas, el padre Edgar Nolazco, al padre Roberto Carrasco y al padre Jack Mackarthy, por este Proyecto Recrearte 2013 y que desde el año 2009 es un regalo de Dios para tantos niños y niñas del río Napo. 

Hermanos y hermanas, nuestro Dios nos convoca a dar la mano a tantos niños y niñas del río Napo para que tengan la misma oportunidad y que sus derechos a ser tratados por igual se respeten.  Unidos podemos lograr que más niños y niñas puedan beneficiarse de Recrearte, un espacio preparado para ellos. 

FUENTE: BOLETIN ÑUKANCHI LLAKTA N° 18

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