lunes, 25 de marzo de 2013

ENTRE NAPURUNAS PERUANOS Y ECUATORIANOS FALTA TRABAJAR MÁS ENCUENTROS

EN EL NAPO PERUANO HAY MUCHAS COSAS QUE NOS FALTA VER EN SU CONJUNTO
Por Roberto Carrasco, OMI

En el mes de febrero nos visitó a la cuenca el Dr. Florindo Barisano la ONG PRO.DO.C.S. (Proyecto Domani: Cultura y Solidariedad). Ciertamente este médico no es la primera vez que visita el Napo. Normalmente lo ha hecho por el lado peruano. Esta vez se le ocurrió venir por el Ecuador haciendo la ruta, Quito - Coca hasta Rocafuerte. Así recorrió el río más caudaloso que tiene el país hermano Ecuador, este río se llama Napo. Hay que recordar que Francisco de Orellana llegó al Amazonas por esta ruta y "descubrió" el Gran Mar llamado hoy río Amazonas.

No es el caso del Dr. Florindo, sin embargo, hay mucha gente que no conoce la realidad del Napo vista desde su conjunto. Mirar el Napo como un gran río que une dos países hermanos: Perú y Ecuador. No voy a caer en la línea de acontecimientos que han suscitado a la largo de la historia para ubicar una frontera que hoy divide dos países hermanos, mas no divide una cultura, como la es la Naporuna.

Tuve la ocasión de hacer este mismo recorrido pero a la inversa, saliendo de la ciudad de Iquitos, pasando por Mazán, llegar a Santa Clotilde y al siguiente día a Angoteros y luego Pantoja para pedir permiso y pasar a Rocafuerte. Esto me llevó dos días más. Luego un viaje largo en canoa, como lo llaman los ecuatorianos a una embarcación fluvial comercial que traslada aprox. unas cien personas o más hasta la ciudad de Coca.

VIDEO: Por cientos de años los naporunas son un solo pueblo.
Occidente encontró en el río Napo la puerta de entrada para la Amazonía

Como muchos me quedé sorprendido de la gran diferencia que hay en un mismo río tanto en el Ecuador como en el Perú. Hace poco más de un año el presidente Correa inauguraba "El Puente sobre el Majestuoso Río Napo". Una inversión de cerca de 100 millones de dólares que une la ciudad petrolera de Coca con unos más o menos 80 km que al final llega a la zona de los indígenas Huaorani. Cuestionada obra para algunos y para muchos una "gran obra que responde a las necesidades de la población ribereña.

El Dr. Florindo Barisano escribió esto: "Nunca podìa imaginar que el Napo Ecuadoriano era tan diferente al lado Peruviano. Las cosas que hemos visto en Coca, en el viaje por carretera a Pompeya y a lo largo del trayecto en el rio hasta Nueva Rocafuerte es imposible de imaginar para las personas que han surcado a lo largo de estos ùltimos 20 años solo el lado peruviano del Napo.   Los cuentos de Padre Juan Marcos que yo pensaba eran tan exagerados son la verdadera realidad. Me da miedo pensar que el río que yo he surcado docenas de veces es el mismo que yo he bajado la última vez desde Coca a Nueva Rocafuerte y, haber tenido la oportunidad de ver en adelante como se podrìa tranformar el Napo Peruano en los próximos años, es motivo de tristeza".

Ciertamente hay muchas cosas que tenemos que sentarnos a conversar. Como usualmente sucede las Misiones Católicas presentes en todo el Napo ya vienen dialogando hace mucho tiempo sobre los riesgos y amenazas que conlleva la industria extractiva en esta parte de la Amazonía sudamericana.

Los misioneros que vienen trabajando muy de cerca a las comunidades indígenas son los testigos vivenciales de como se viene desarrollando políticas que "en pro del desarrollo blanco" y de cómo se vienen ejecutando. Por ejemplo el Proyecto de Ciudades del Milenio, el IIRSA - Eje Manta - Manaos, que pretende dragar el Napo. En realidad, la preocupación es de los pueblos amazónicos de esta parte del planeta. Quieren dialogar como nación kichwa. Quieren encontrarse para plantear sus respectivas problemáticas. Es verdad que los indígenas del Ecuador han sufrido mucho más las consecuencias de la industria extractiva. Hay procesos como el caso de Texaco, Sarayacu entre otros. Los indígenas de la zona peruana todavía no han vivido situaciones fuertes. Pareciera que el enfrentamiento que hubo en mayo del 2009 en el Medio Napo peruano cuando la Marina de Guerra y la petrolera Perenco enfrentándose contra indígenas frente a un bloqueo del río Napo fuera un dato importante. Lamentablemente no lo es. Todo diálogo o Mesa de Trabajo quedó allí. A las finales las comunidades beneficiarias por la petrolera fueron las que no se unieron a la lucha o protesta. Hoy son casi la totalidad de las comunidades indígenas del Napo peruano las que no tienen un apoyo directo de la empresa petrolera.

En el Napo peruano hay muchas cosas que nos falta ver en su conjunto. Seguirá habiendo mochileros, extranjeros, visitantes, turistas que nos digan o confirmen lo que los misioneros venimos diciendo hace mucho tiempo...¿existe realmente voluntad de trabajar con los pueblos indígenas? Quizás los gobiernos de turno que terminan su proceso de gobernar se irán con los bolsillos llenos a costas de los recursos de todos. Quizás ese lenguaje de inclusión siga sonando bonito y los Estados del Perú y Ecuador sigan dando miserables sumas de dinero a la población diciendo que están haciendo un gran Plan de Lucha contra la pobreza o desnutrición.

Realmente lo que hay es más de lo mismo. La desnutrición se agrava con la contaminación de los ríos. Las aguas están contaminadas y ni el estado ni las empresas que se hacen llamar responsables sociales quieren tomar esta papa caliente. La educación hasta el perno, la salud por los suelos. Gracias a la Misión Capuchina en Rocafuerte - Napo - Ecuador y a la Misión Católica de Santa Clotilde donde los Padres Oblatos de María y Norbertinos vienen ofreciendo una atención de salud de primera. Sino la salud de esta parte del mundo fuera un total caos.

Tenemos que sentarnos todos a trabajar con la nación kichwa. Apuesto por un diálogo y un Plan de Vida Kichwa de los pueblos del Napo Ecuatoriano y Peruano. El que se quiera unir a ello es bienvenido, para recuperar el Yasuní entre otras Reservas que nos pertenecen a todos y no a un grupo de inversionistas con la bendición de los gobiernos de turno

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