martes, 27 de noviembre de 2012

100 años después de los condenables abusos en la época del caucho


MENSAJE DEL OBISPO A LOS JÓVENES NAPORUNAS

Queridos jóvenes:

En el marco del III Encuentro de jóvenes de las Comunidades indígenas quiero hacerme presente con este mensaje de paz y esperanza.  A los 100 años de los condenables abusos sufridos por nuestros hermanos en la época del caucho y que motivó al Papa León X a escribir la encíclica “Lacrimabili Statu Indorum”, os reunís en este encuentro bajo el lema “la resistencia de los pueblos indígenas”. Jóvenes de la Parroquia  de Ntra. Sra. de la Asunción, acompañados de miembros de la ODEC y de distintos Agentes de Pastoral, os encontráis para reflexionar sobre las circunstancias actuales de nuestro pueblo y para enriqueceros con una sana convivencia. La mayoría de vosotros sois estudiantes de secundaria del distrito del Napo y del Distrito de Torres Causana. Os animo a dirigir vuestra mirada a Cristo y a encontrar en Él la verdadera luz que oriente vuestras vidas. Él es el camino, la Verdad y la Vida. Dejad que sea Él quien os encuentre  e irradie su Espíritu sobre vuestros corazones.

Este año, la Iglesia está celebrando el Año de la Fe. El Papa, Benedicto XVI, al convocarlo, nos invita a redescubrir la alegría del Encuentro con Cristo para que renovemos nuestra fe y nuestro compromiso a la hora de dar testimonio de la fe que profesamos. En su carta “Porta Fidei” nos invita a un triple objetivo: la conversión personal, la renovación eclesial y la nueva evangelización. Esto es lo que deseo para todos y cada uno de vosotros y para vuestras comunidades de origen.

Os invito a hacer de Cristo el centro de vuestra existencia, a encontrar en Él y en su mensaje el sentido de la vida para que, por Cristo, con Él y en Él, podemos seguir luchando por un mundo mejor y una sociedad más justa. Nuestro compromiso social no es una tarea cualquiera, es un compromiso pastoral que nace de nuestra fe y encuentra en Cristo su sentido y exigencia. Nuestras reivindicaciones encuentran en Cristo su verdadero sentido que, se fundamenta en el amor y fidelidad a Dios y al prójimo.

Los padres de la Parroquia me han avisado que durante mi visita el último fin de semana de noviembre van a recibir el sacramento de la Confirmación alrededor de 60 jóvenes. Es una gracia de Dios para toda la comunidad parroquial y para la Iglesia que se renueva constantemente en el Espíritu Santo. Pido al Señor que este Espíritu derrame sobre vosotros sus siete dones para que crezcáis en la fe y os sintáis más seguros y acompañados en la comunidad cristiana. No tengáis miedo de dar la cara por Cristo y defender la verdad. Esta verdad es la que os hará libres según el propio evangelio de Juan.

Este año de la fe, según la tradición bíblica (Lv.25), es un año de gracia y liberación. Pido a Dios por todos vosotros, para que sintáis la fuerza del Espíritu y os acompañe cada día en vuestro caminar. A cada uno de vosotros, a vuestras familias y comunidades y, de un modo especial a los más necesitados, os saludo de todo corazón al tiempo que os imparto mi bendición.

                                 

                                               + Mons. Miguel Olaortua Laspra, O.S.A.

                                                         Administrador Apostólico

                                              Vicariato San José del Amazonas

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