jueves, 15 de noviembre de 2012

PERENCO en el Ecuador. Por no convenir en los acuerdos con el gobierno, abandonó el país.


Entrevista a José Miguel Goldáraz, misionero capuchino que trabaja hace 40 años en la Amazonía ecuatoriana - peruana

Pompeya, 26 de abril de 2012

Entrevista realizada en la localidad de Pompeya, Río Napo – Ecuador, por Roberto Carrasco Rojas, OMI – para Radio Amistad – Aucayacu  – Huánuco,  y Radio La Voz de la Selva – Iquitos - Loreto – Perú, para la CNR.

Entrevistador (E): Estamos con el P. Miguel Goldaráz, para conversar un poco de la experiencia que él como misionero capuchino tiene aquí en la zona de la Misión del Río Napo en el Vicariato de Aguarico.

E: Miguel, muy buenas tardes. ¿Cuánto tiempo aquí en el Ecuador?

P. José Miguel (JM): Buenas tardes… En el Ecuador estoy viviendo desde hace 39 años y siempre aquí en la ribera del río Napo con las poblaciones kichwas, y desde el año 1976 - 1977 también en contacto con los pueblos del interior que se les llama actualmente los pueblos no contactados o los pueblos, mal dichos, en aislamiento voluntario.

E: Cuando hablas de pueblos no contactados o pueblos, mal dicho, en aislamiento voluntario, ¿a qué te refieres según tu teoría?

JM: En general, se les conocen como pueblos en aislamiento voluntario pero, creo que eso es  una mala definición de estos pueblos porque de voluntarios no tienen nada en absoluto, son forzados por la penetración de las empresas y por la penetración del turismo y de los colonos, están obligados a aislarse y alejarse de sus tierras originarias, por lo tanto, de aislamiento no tienen nada. Es otra cosa muy distinta que sean no contactados, porque ellos evitan no contactar con la presencia del pueblo extranjero, sea indígena mismo o especialmente si es relacionado con empresas, generalmente petroleras o también madereras. Esa es la diferencia que yo  pongo entre no contactados y pueblos en aislamiento voluntario.

E: ¿Cuándo fue la primera vez que tuviste tú,  cercanía con este tema?

JM: En el año 1977, en relación con la pastoral que estaba llevando Mons. Alejandro Labaka con  los pueblos no contactados del Ecuador, que son los woaranis, y grupos llamados taromenanis o llamados tagaeris, eh… yo entré en contacto juntamente con él (obispo Labaka) y con un grupo del Yasuní. Actualmente ese grupo está ya en contacto con la civilización y sus tierras están ya invadidas por las compañías petroleras – el bloque 31 - , está en el bloque que ahora ellos ocupan o que ellos ocuparon tradicionalmente durante milenios. En este bloque 31 se detectó ya por la misma compañía la presencia de un grupo no contactado, porque descubrieron allí, hay fotografías de una casa de esta gente cerca de una zona donde hay petróleo. Y luego el contacto ha sido continuo con grupos que llamamos nosotros los tagaeris o taromenanis ya más al norte, si más al norte, que actualmente caen en el Ecuador en el bloque petrolero Armadillo. Por la ley ecuatoriana no se pueden hacer exploraciones allí porque son zonas de alto riesgo por la presencia de pueblos no contactados; pero el gobierno ecuatoriano está empeñado en licitar ese bloque para alguna de las compañías. Se ha oído que varias compañías han intentado pero hasta ahora no se concretiza cual es la compañía que va a detectar o va a explorar o explotar este bloque Armadillo que está en la zona ecuatoriana, en el interior de la selva del Yasuní, pero voy algo al norte de la frontera con Perú y con Ecuador.

E: Hablando de la experiencia en el Perú, ¿comunidades indígenas no contactados en el Alto Napo peruano?

JM: Si, hace unos años en permanente contacto. Yo también atiendo, algunas veces bajo al Perú en contacto con algunas comunidades. Yo he trabajado mucho de la mano con el P. Coquinche – el P. Juan Marcos Mercier - , y con él hicimos algunos contactos, algunas investigaciones con  la gente que está en la zona de los Aushiris – Campo Serio y Aushiri – allí nos supieron informar que se veían la presencia o detectaban la presencia de pueblos que se acercaban a los poblados y que aterrorizaba a la gente, del susto, no porque ellos hicieran ningún acto agresivo, sino la gente al ver las personas que se movían o corrían, se asustaban. En ese tiempo, en estas zonas había mucha presencia maderera y también era el tiempo en  que estaban entrando las petroleras para hacer la inspección de la parte del (río) Curaray. Últimamente entró la compañía Perenco, creo, a esa zona y descubrió o perforó un pozo cerca de las fronteras del Ecuador, a unos diez kilómetros dicen, la entrada la tenían por el Napo, por el campamento de Arcadia. Allí está el destacamento Arcadia (actual Puesto de Vigilancia del Ejército Peruano), era la entrada de la compañía. Actualmente dicen que se han retirado, porque ha salido el pozo seco. Cosa que yo no lo creo en absoluto. Pero de todos modos, en esa zona existen destacamentos ecuatorianos, la zona donde han perforado el pozo;  y en los años anteriores había también informaciones de soldados que estaban ahí, en la frontera,  en el destacamento que veían grupos o que veían gente que transitaba por allí, desnudos, que cogían las cosas,  que cogían sobretodo herramientas, y ante la salida del soldado disparando que se alejaban. Pero al tiempo otra vez volvían a aparecer. Estas informaciones, esto lo sabemos por información oídas a los soldados, pero no hay informaciones oficiales sobre eso.

E: Actualmente, estamos en el año 2012, tú ya tienes casi 40 años  de misionero aquí  en la Amazonía peruana y ecuatoriana.  ¿La existencia de pueblos, hermanos nuestros, no contactados o en aislamiento voluntario es una realidad?

JM: La estamos comprobando todos los días. Yo actualmente de la mano estoy aquí en un sitio que me ha acogido de sorpresa el P. Roberto. Tenemos datos continuos  que los pueblos no contactados aparecen, hay apariciones o hay presencia de ellos tanto en el bloque 31 como en los bloques Armadillo y algunas zonas del Ecuador. Y como digo, la información del destacamento ecuatoriano de la frontera del Perú, del Nashiño, es también evidente. Por lo tanto, para mí sería una cosa totalmente, totalmente prudencial y de justicia que las compañías mientras no se compruebe lo contrario, no entraran en esas zonas. Y sería necesidad de que se aplicara la ley de protección de los pueblos ocultos que existen tanto en la ley ecuatoriana como en la peruana.

E: ¿Qué está pasando en realidad con esta compañía Perenco, ellos están en el Perú tratando de probar diciendo que este estudio que realizó DAIMI señala que no hay pueblos en la zona peruana que justamente limita con el Ecuador?

JM: Bueno, las informaciones de las compañías siempre son a favor de ellas, al decir que no hay presencia de pueblos en la zona, no hay visualización de personas. Perenco ha estado en el Ecuador varios años. Por no  convenir en los acuerdos con el gobierno, abandonó el país hace unos años. Era, estaba en la zona también de pueblos no contactados, pero actualmente oigo que está en el Perú. De todos modos, lo que las compañías informen en sus informes, por ejemplo DAIMI, que trabajó, es una compañía ecuatoriana que trabajó y conoce muy toda la problemática indígena del Ecuador y que es exactamente como la de la zona peruana de la que estamos hablando. El informe será que nunca se ha detectado presencia de gente en esa zona. Pero esos son cosas como siempre sucede de las que se llaman informaciones de juez y parte. Es la misma compañía la que pone el investigador y es la misma compañía que se autodefine como que en esas zonas no hay. Sería totalmente indispensable que fueran allí gente neutral, gente independiente. No propiamente amigos de los indígenas, sino gente independiente que hiciera unas informaciones totalmente objetivas sin nada de tendenciosas en favor de las compañías. Que no sean juez y parte en el asunto quiero decir.

E: La Pastoral Indígena del Vicariato San José del Amazonas en el Perú y el Vicariato de Aguarico aquí en el Ecuador están aunando esfuerzos para trabajar en ese tema. ¿Qué recomendaciones das?

JM: Que esos esfuerzos se mantengan y se pase información tanto de una parte y otra porque nuestra labor por lo menos del Vicariato del Aguarico en la parte del Ecuador es sobre todo  la defensa, en primer lugar, y sobre toda las cosas, del hombre aunque sean de pueblos reducidos. Más vale salvar una vida que enriquecerse con el petróleo. Y también la otra cuestión de la defensa de la Ecología del bosque, hay una presencia muy fuerte, sobretodo en la parte peruana de madereros que entran por el Curaray y están sacando madera tanto del Ecuador como del Perú. Con la presencia de los madereros, una de las cosas que suceden es la destrucción de las maderas nobles de la selva, y también si ellos encuentran algún grupo de gente  no contactada, pues, no dudan en disparar y en liberarse de ellos o ahuyentarlos, porque para ellos es una dificultad para la extracción de la madera. En la parte ecuatoriana ha habido muchos casos de muertes de parte en parte, los woaranis han matado madereros porque ellos que se meten en sus territorios, y los madereros matan woaranis. De los cuales no hay mucha información. En el año 2005 hubo una matanza muy fuerte de woaranis no contactados, unos se calculan entre 20 y 30 woaranis, que habrían muerto y sus poblados incendiados, sus casas incendiadas y de eso tenemos información gráfica e información también escrita. Por eso el peligro y nuestra pastoral es totalmente decidida en defensa de los grupos humanos que tienen todo el derecho y con toda razón de habitar sus tierras y, o sea por el desarrollo económico mal llevado y la explotación petrolera peor llevada, pues no hay razón para que se elimine estos pueblos de cualquier manera que sea o se los intranquilice, se los saque de sus territorios y se vean obligados a migrar a otras partes.

E: La Conferencia Episcopal Ecuatoriana hace unos días ha sacado un comunicado en defensa de los pueblos indígenas, de los recursos naturales, de la Amazonía ecuatoriana. ¿Qué opinión te merece esta respuesta de los Obispos ante esta problemática?

JM: Yo, después de leer eso me alegré mucho porque es uno de los documentos, por lo menos escritos, con mayor claridad que se han hecho hasta ahora. Y se ponen decididamente en favor de los derechos de los pueblos, y hay frases muy interesantes que “sin agua no podemos vivir, pero si podemos vivir sin oro”. Porque esto, estas empresas que son chinas, están entrando a hacer explotación minera a campo abierto o a cielo abierto, y uno de los grandes problemas, una de las grandes catástrofes que pueden pasar en nuestra Amazonía es la contaminación de las aguas, que se realiza tanto por la parte de la explotación petrolera como ahora parte de la explotación minera. Lo que se va a explotar son minas de oro y de cobre. Y con el oro se contaminan tremendamente las aguas, se hacen cancerígenas, y son y debe ser el progreso que dicen, que van  a traer a las comunidades indígenas; de ordinaria son más desastre y más pobreza a la zona.

E: ¿Estamos hablando de las aguas del río Napo que une tanto Ecuador como al Perú?

JM: No, son de las aguas que van al río Curaray, son de las aguas que van a la otra vertiente, no a la vertiente del Napo, sino a la vertiente del Curaray, es decir, todas esas aguas se irían a parar al Perú.

E: Que desembocan en la zona del Medio Napo peruano.

JM: Si, por ahí, si porque son de Zamora – Chinchipe y todas esas aguas que están por allí van a parar a las aguas del Curaray.

E: Gracias P. José Miguel por esta entrevista.

JM: Muchas gracias y que siga adelante la lucha.



 


IV CHAPTER: Papaya recuerda sus lecciones

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