miércoles, 28 de septiembre de 2022

P. Bänsch: Un Oblato de nuestros tiempos


Los Oblatos de María Inmaculada estamos viviendo un tiempo de gracia en Nemi, Roma - Italia. Se está realizando el 37 Capítulo General de la congregación. Los oblatos que participamos de este acontecimiento que se da cada seis años, estamos representando a casi 70 países donde estamos presentes. Durante estos días, mientras recorremos los diversos pasillos de la Casa Ad gentes (de los Misioneros Verbitas), nos  podemos encontrar con diversas informaciones de nuestra vida oblata que los participantes han traído para compartir.
 
Es así como nos encontramos con un mural dedicado al P. Franz Bänsch, OMI. Sin duda, en estos tiempos podemos encontrar testimonios de valiosos misioneros que han luchado por ser santos. Su aspiración a vivir sirviendo a la manera de Jesús, nos ayuda a buscar en la historia de hoy, hombres, ciertamente muy humanos, que con el ejemplo de su entrega nos enseñan a seguir apostando por la vida misionera oblata, como "Peregrinos de Esperanza en Comunión". El testimonio de este misionero oblato alemán nos traza hoy un camino, por el cual estamos llamados a apostar, el camino de la reconciliación y el diálogo como un paso fundamental para la paz que tanto exige nuestro mundo actual.
 


P. Franz Bänsch, OMI 1899 –1961

La vida del P. Franz Bänsch, OMI


Hijo de la "diáspora"

El 21 de marzo de 1899 Franz Bänsch nació en Großenhain, al norte de Dresde. Incluso entonces, los católicos eran una minoría en Sajonia entre una mayoría de luteranos o no creyentes – eso se denomina en alemán con la palabra “diáspora”. Únicamente eran el 4,9 % de la población. No había ni siquiera una parroquia en el pueblo de Großenhain. 

Alois y KlaraBänsch, fueron los devotos padres de Franz, quienes quisieron dar una educación católica para su hijo. Por eso estudió en el Kapellknabeninstitut, el internado diocesano de Dresde. En 1913 se trasladó al instituto del monasterio de los Oblatos en Valkenburg, Países Bajos. El instituto tenía como objetivo preparar a los futuros hijos de esta orden religiosa. Así que, ya en ese momento, el joven Franz debía de tener un deseo fuerte de convertirse en religioso.

Pasó la mayor parte de la Primera Guerra Mundial en Valkenburg. Sólo en 1917 fue reclutado en su tierra natal de Sajonia. Sin embargo, no fue movilizado cerca del frente. Franz utilizó el tiempo para prepararse para el incierto futuro de un soldado en una guerra de trincheras y para "limpiar el aire con el Señor Dios" en la confesión. Finalmente se libró de ser enviado a las trincheras. 


Un Misionero Oblato para Alemania

En 1919 Franz Bänsch entró en el noviciado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI) en el monasterio de María Engelport. 

El hermano Franz se mostró como un novicio modesto: 
"Pensé que había que llevar un cierto grado de perfección. ...ya dudé de mi valía". 

¿Cómo veía Franz la meta de su vida en ese momento? 
"Mi vida debe centrarse en torno a mi resolución de convertirme en santo. Este pensamiento nunca debe dejarme. Nunca debo dudar de la posibilidad de alcanzar esta meta, porque el Salvador da a todos las gracias suficientes para ello. Por lo tanto, observación escrupulosa de la Regla, estricto examen de conciencia, consistencia en actuar de acuerdo a mis resoluciones". 

En la década de 1920 los Oblatos fundaron varias misiones y escuelas en toda Alemania en una rápida expansión. Trabajaron sobre todo en las misiones populares. El P. Bänsch también fue nombrado misionero popular. Tras ser ordenado sacerdote en 1925, fue destinado a Silesia hasta 1928. Después sirvió como misionero en Breslau hasta 1934.

Esta vida itinerante terminó para el P. Bänsch en 1935, cuando sus superiores lo nombran Superior del monasterio de Dresde-Plauen. Al mismo tiempo se convirtió en el párroco de San Pablo en Dresden-Plauen. 


El buen pastor de "MünchnerPlatz" en Dresde

Dentro del territorio de la parroquia del P. Franz Bänsch estaba la prisión de MünchnerPlatz, que era uno de los centros de ejecución más importantes del régimen nazi. Por lo tanto, la atención de los prisioneros también recaía sobre él.

La Regla de los Oblatos de 1931 decía sobre el ministerio en las cárceles: 
"Como dicta la caridad, no debemos dejar ningún medio sin poner práctica para preparar a los condenados a la ejecución para una buena muerte"
El P. Bänsch asimiló este lema cuando acompañó a unos 1,000 condenados a muerte entre 1935 y 1945. 

Franz Bänsch atendía a cada recluso del corredor de la muerte, independientemente de su culpabilidad o no, como un ser humano. Un prisionero le escribió: 
"Con cada hombre del KPD y con cada extranjero con el que hablé en la cárcel, todos alabaron su amor a los prisioneros"

Hay que reconocer que Franz Bänsch distinguió, en el modo de realizar la pastoral, a los prisioneros políticos de los criminales y asesinos. En el caso de estos últimos, favorecía su conversión personal a Dios, y también la reconciliación con las víctimas. Pero los prisioneros políticos no eran criminales a sus ojos. La tarea era la de reconciliarlos con su difícil destino. 

"Lo principal aquí era que los condenados a muerte no dejaran el mundo en la desesperación, la ira y el odio, sino que se reconciliaran con Dios en su camino a la eternidad", decía Bänsch.

Su programa: la reconciliación

La reconciliación juega un papel decisivo en la obra del P. Franz Bänsch:

▪ como misionero y sacerdote reconcilió a los pecadores con Dios;
▪ como ser humano, reconcilió a los justos con su destino injusto;
▪ como ayudante en la angustia familiar, reconcilió a los niños con sus padres;
▪ como pionero europeo, reconcilió a los alemanes con los polacos y los checos.

Describiendo el fruto de sus esfuerzos por la reconciliación, el P. Bänsch decía: 
"Muchos lo han dicho... explícitamente que ellos, los checos, no desean ningún daño a los alemanes; ... que están muriendo por un mundo reconciliado y pacífico".

Pero no sólo los prisioneros eran objeto de su atención, sino también sus familiares. A través de la muerte y las fronteras nacionales, Franz Bänsch trató de informar a las familias de los ejecutados y permitirles decir adiós. Por ejemplo, transmitió las últimas cartas de despedida de los ejecutados a sus familiares. También trató de repatriar a los fallecidos checos después de la Guerra. 

Una vez finalizada la Guerra, Franz Bänsch tuvo otra preocupación: la de hacer un monumento apropiado para las víctimas del régimen nazi en la prisión de MünchnerPlatz. Para él, el monumento tenía que tener un tono espiritual. Por lo tanto, en 1954 se colocó la primera piedra de la capilla Maria-Hilf en Kleinnaundorf, no lejos de Dresde, que sirvió como un lugar de recuerdo, memoria y oración. 



OREMOS JUNTOS

Señor, Dios nuestro,
Tú has enviado a tu Iglesia hombres que, en tiempos difíciles, a través de la palabra y el ejemplo, guiaran a tu pueblo.
Te agradecemos que llamaras al Padre Franz Bänsch a la vida religiosa y sacerdotal. Te  damos gracias por todo el bien que ha regalado a la Iglesia y al pueblo a través de su fe y su coraje.
Como misionero popular y como sacerdote, le has dotado de un pensamiento claro y de un lenguaje apropiado para que tu verdad se manifestara a muchos. Su trabajo como sacerdote y predicador, también para muchos extranjeros, está relacionado con una bendición concreta y tangible.
En dos dictaduras hizo visible tu cercanía. A través de su humanidad, como mensajero de la esperanza, y a través de su testimonio inquebrantable, el Padre Franz Bänsch también se convirtió en artífice de la reconciliación entre alemanes, polacos y checos.
Como celoso confesor y acompañante de los presos condenados a muerte, se convirtió en un mensajero de tu paz y tu misericordia. Trajo consuelo y luz a la gente, especialmente a los oprimidos y desesperados, prisioneros y refugiados, en medio de la oscuridad del odio y la violencia.
Señor, te pedimos con confianza:
Que el ejemplo de su vida permanezca presente en la mente de las personas, para que podamos contribuir a la humanidad, a la paz y la unidad en Europa.
Que la luz de su testimonio de fe toque y cambie nuestras propias vidas y se convierta en una fuente de fuerza para muchas personas.
Señor, Dios nuestro, siguiendo el ejemplo de vida y fe del Padre Franz Bänsch, aumenta mi fe, alimenta mi esperanza y fortalece mi caridad.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


Breve biografía de Franz Bänsch, OMI

1899 Nace en Großenhain, al norte de Dresde.
1899-1913 Vida en familia y estudia en el colegio diocesano Kapellknabeninstitut.
1913-1917 Formación en el colegio del monasterio Oblato de "St. Karl Valkenburg"
1917-1919 Soldado en la Primera Guerra Mundial.
1920-1925 Comienza su formación en la vida religiosa con los Misioneros Oblatos.
1923 Profesa sus VOTOS PERPETUOS como Oblato en Dresde (Alemania).
1925 Recibe la ORDENACIÓN SACERDOTAL en Hünfeld (Alemania).
1925-1928 Realiza el trabajo pastoral en Silesia (hoy Polonia), donde estudia la lengua polaca. 
1928-1934 Misionero popular en Breslavia.
1935-1957 Párroco en Dresde-Plauen.
1935-1945 Sacerdote en la pastoral penitenciaria con presos de MünchnerPlatzen Dresde.
1957-1961 Delegado de la pastoral diocesana para hombres
1961 Muere como consecuencia de un infarto al corazón


El P. Franz Bänsch fue Misionero Oblato de María Inmaculada - OMI 

La mayor parte de su vida ejerció su ministerio atendiendo a los católicos en Sajonia (Alemania). Allí fue perseguido por los dos sistemas “antieclesiales”,  el nacionalsocialismo del régimen nazi y el socialismo de ideología comunista de la antigua RDA.

Como sacerdote de la cárcel de "MünchnerPlatz" en Dresde,  ofreció consuelo a los perseguidos del régimen nazi cuando se dirigían a su ejecución


Más información: www.oblaten.org

viernes, 2 de septiembre de 2022

65 años de presencia Oblata en Perú

El primer Misionero Oblato de María Inmaculada en pisar tierras peruanas fue el P. Ovila Meunier, OMI. Llegó al puerto del Callao - Perú, proveniente de Antofagasta - Chile.


El P. Ovila Meunier,  OMI fue un misionero oblato canadiense dedicado íntegramente a la Acción Católica. Era un misionero con una genuina forma de acercarse a Dios y a los pobres, esto hacía distinguir la vivencia de su espiritualidad oblata en la misión. Lo cierto es que su pasión por dar lo mejor a los pobres, lo llevó a fundar el Colegio Inglés San José en Iquique - Chile, un 01 de mayo de 1955. 

Luego de estos años de trabajo misionero al norte de Chile, llega al Perú el 2 de setiembre de 1957 por invitación de la Madre Juana de Arco, MNDA. Para que asuma el colegio secundario que las religiosas tenían, el obispo se enteró y le ofreció la parroquia matriz, sin embargo, fiel al carisma de San Eugenio, prefirió fundar una nueva parroquia en lo que era en aquella época, la periferia de la ciudad. Y la convocatoria a la población fue a través del rezo del Santo Rosario y haciendo la Vía Crucis, es así como los pobres asentados a lo largo de la carretera, se vieron convocados. También se integraron otras familias de la zona, todos bajo el patrocinio de la Virgen de Fátima. Siempre en comunión con el deseo de reavivar la fe del pueblo.

El 24 de setiembre de 1957 se crea la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Chincha Alta. Allí llegaron dos sacerdotes Oblatos provenientes del Canadá francófona, quienes vinieron desde Chile y Bolivia. 

A lo largo de los años, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada han ido extendiendo el carisma Oblato por las tres regiones del Perú. Luego de establecerse al sur de Lima, en la parroquia Nuestra Señora de Fátima en Chincha, lograron ubicarse en la capital del país. Por aquel entonces, en la periferia norte de la ciudad capital, se venía forjando -gracias a la migración proveniente de otros departamentos- en las Pampas de Comas, un nuevo distrito.


El 28 de julio de 1959 el P. Andrés Godín, OMI se crea la Parroquia Nuestra Señora de la Paz, en plena perifería norte de Lima. El Cardenal Juan Landázuri quién había conocido de la llegada de los Oblatos a Ica, y por ello, los invitó a que asumieran esta misión en las pampas de Comas (perifería al norte de la ciudad de Lima). Fue así que llegó el P. Andrés Godin, OMI, ejemplo de desinstalación y ejemplo de encarnación, pues, se ubicó al lado de la comisaría. Allí estuvo ubicado de manera temporal. En ese lugar celebraba la Eucaristía.


Dos años más tarde, un 11 de diciembre de 1961 se crea el distrito de Comas. Los Oblatos viendo que el crecimiento poblacional en las Pampas de Comas se extendía por el cono norte de Lima, deciden un 17 de noviembre de 1961, por iniciativa del P. Andrés Godin, OMI, quien se encontraba en medio de una comunidad pobre y carente de servicios elementales, se propuso formar una escuela técnica gratuita, para jóvenes de escasos recursos económicos. Los Oblatos asumieron el desafío de atender la demanda educativa de una población en extrema pobreza y con la creación del CTO Jesús Obrero el objetivo era otorgarle a los jóvenes estudiantes un oficio que los ayude a establecerse en un distrito que se iba forjando.


Ese mismo año de 1961, los Oblatos deciden crear una nueva parroquia a unos kilómetros más al norte de Comas. Así nace la Parroquia Señor de los Milagros en la Villa Señor de los Milagros, en las faldas de los cerros de las Pampas de Comas. La Providencia había traído a dos sacerdotes llamados Andrés, ambos líderes. Por ello, inició la obra de la nueva parroquia. El P. Andrés Gousin, OMI a quien la gente lo llamó, “Andrés chico”. Mientras que al P. Andrés Godin,OMI lo llamaban “Andrés grande”. 


El año 1963 llegaron de la provincia “San Pedro” cinco Oblatos (anglófonos) para asumir la Misión del Perú, que al crecer en número llegó a ser Delegación. La Delegación del Perú se creó el 22 de enero de 1963, por el entonces Consejo Provincial de la Provincia Oblata “San Pedro” del Canadá.

Los pp. Neil Macaulay y José Devlin fueron quienes trajeron el movimiento carismático al Perú. Apoyados los padres Oblatos José Ken y Luis Hoffart.


Cuando el P. Ovila Meunier, OMI fue párroco en la parroquia Santa María Madre de la Iglesia ubicada en la Residencial San Felipe - Lima en 1966, bendice el día de la inauguración el Conjunto Residencial San Felipe a petición del ex presidente de la república Don Fernando Belaúnde Terry. 


En la solemnidad de Cristo Rey del año 1967 se crea la Parroquia Jesús Salvador en Aucayacu, Alto Huallaga, región Huánuco. El primer gobierno del Fernando Belaunde Terry promovió asentamientos de colonos en el Alto Huallaga -aún con tierras vírgenes, llamadas monte real- hoy es el distrito de La Morada, allí los Oblatos estuvieron dispuestos a acompañar a los colonos que llegaban a esas tierras. El primer Oblato en llegar a esta parte de la amazonía peruana fue el P. Andrés Godín, OMI, luego llegaron los siguientes Oblatos, el P. Pablo Feeley, el Hno. Blaise MacQuarrie, el Hno. Alfredo Comou y el P. Guillermo Beliot, quienes se unieron a esta nueva misión.

El 22 de junio de 1968 nacen dos provincias como consecuencia de una división: la Provincia “San Pedro” y la Provincia “San Pablo”. La delegación estaba vinculada con las dos provincias. 


La intención de los Oblatos provenientes del Canadá para trabajar en la misión en el Perú fue de contribuir a la fundación de comunidades e iglesias cristianas profundamente enraizadas en la cultura local y plenamente responsable de su propio crecimiento y desarrollo. El deseo fue el de comprometerse a la autonomía eventual de la Delegación como una provincia Oblata. Por ello, se trabajó íntimamente con la Iglesia local, con el pueblo a quien servimos, aprendiendo de ellos y compartiendo con ellos.


El año de 1976 fue fundado el Centro San José, ubicado en la localidad de Pueblo Nuevo, hoy es un nuevo distrito. Este centro viene a ser un espacio donde los Oblatos realizaban atención médica y de formación de laicos para esta zona pastoral. Es la primera experiencia de formación a los agentes comunitarios de salud en todo el Valle del Alto Huallaga. Del mismo modo, se creó la Central de Cooperativas del Alto Huallaga que pretendió dar soporte al agricultor de la zona. Es la primera experiencia de cooperativismo en el Alto Huallaga.

El año 1982, los escolásticos que estudiaban la Teología buscaron tener experiencias propias como Oblatos identificados con los asentamientos humanos. Con ello deseaban tener una experiencia de encarnación y acompañamiento al pueblo. Esta fue una razón importante para que ubicaran la casa de formación en la localidad de Canto Grande, en el cono este de la ciudad de Lima.


El 24 de mayo 1987 se apertura la casa de formación “San Eugenio de Mazenod” para el acompañamiento de los jóvenes pre novicios.  Esta se ubicó en el pueblo joven Año Nuevo, distrito de Comas. Esta obra se debe al apoyo de la Provincia Oblata de San Pablo y a la Fundación Koch de los Estados Unidos.

El Oblato holandés, P. Jan Brinkhof, OMI decide trasladarse para atender la población de los cerros del sector de Año Nuevo en el distrito de Comas. Allí asume -ad personam- la parroquia Cristo Liberador en el distrito de Comas - Lima.

El Centro Oscar Romero en Carabayllo - Lima, posteriormente se llamó Casa de Retiro “Monseñor Oscar Romero”, se funda con el fin de dar formación en Doctrina Social de la Iglesia a laicos y líderes del cono norte de Lima. Allí funcionó por varios años la Mesa Oscar Romero. Actualmente en se lugar funciona el Seminario Mayor “Mater Misericordiae” de la diócesis de Carabayllo.


El año de 1982 los Oblatos dejan la Parroquia Nuestra Señora de Fátima y deciden abrir una nueva parroquia en el distrito de Pueblo Nuevo, provincia de Chincha. Así en la solemnidad de Cristo Rey, se inaugura la nueva parroquia Cristo Rey atendida por una comunidad de Oblatos que se establecieron allí. El primer párroco fue el P. Andrés Takach, OMI, acompañado del  P. José MacMahan, OMI, el Hno. Blaise MacQuarrie, OMI y el diácono Hugo Choquez, OMI. Desde esa parroquia, también se atiende pastoralmente la zona andina de la provincia de Chincha que limita con la región Huancavelica.

El año 1987 los Oblatos abrieron una nueva misión en Santo Tomás - Chumbivilcas - Cusco, jurisdicción de la ex Prelatura, hoy diócesis, de Sicuani. El P. Neil Macaulay, OMI era el superior de la Delegación, y es quien acompañó e impulsó la nueva misión hasta que se estableciera. Allí fueron los siguientes Oblatos: el P. Hugo Choquez; los escolásticos, César Taipe, Carlos Salcedo -hoy Obispo de Huancavelica- y Víctor Torres -quien es hoy sacerdote encardinado en la diócesis de San Juan de Puerto Rico-.  Los escolásticos que fueron a Santo Tomás hicieron allí sus primeras experiencias pastorales en vistas a su ordenación sacerdotal. Esta misión fue tan solo por unos años.

1990: La casa del posnoviciado BOLPER - Bolivia-Perú - en la ciudad de Cochabamba - Bolivia. Una experiencia formativa de ambas unidades por asumir juntos una casa de formación para escolásticos de ambos países. Años más tarde otras unidades Oblatas (Colombia, Brasil, Haití) enviaron otros post novicios a realizar sus estudios teológicos en Cochabamba.


El 25 de noviembre de 1992, el P. Pablo Feeley, OMI funda en Aucayacu, el Centro de Comunicaciones Pillopinto. De esta forma, los Oblatos de la Misión de Aucayacu deciden iniciar una Pastoral en Comunicaciones que responda a la problemática del Alto Huallaga, en especial, por toda la problemática política y social que se vivía en el valle. Para llegar a los diferentes caseríos de la jurisdicción parroquial repartidos en toda la espesura de la selva contigua a la Cordillera Azul, se decide elaborar un boletín informativo llamado El Trochero; se instala una radio emisora en FM, llamada Radio Pillopinto; y por último, se construye el teatrín parroquial para el trabajo con los niños y adolescentes. Hoy la obra continua con el nombre de Asociación Radio Amistad.


El año 2000 se abrió una nueva misión en el distrito de Orcotuna, provincia de Concepción, región Junín. Los Oblatos asumimos las parroquias, San Francisco de Asís en Orcotuna, y Señor de la Ascensión en Mito. El P. Carlos Salcedo, OMI -hoy Obispo de la diócesis de Huancavelica- fue con quien se inició esta nueva experiencia misionera en la arquidiócesis de Huancayo. 

El año 2003 la casa de formación San Eugenio de Mazenod se trasladó a la Casa Central en Comas - Lima. Luego al año siguiente, se trasladó a la Urb. Santa Sabina en la ciudad de Lima. Este lugar favorecía a los prenovicios estar más cerca del centro de estudios teológicos -San Juan XXIII-.

El año 2005, con la reestructuración de las provincias Oblatas del Canadá, quienes asumieron el nombre de la nueva provincia de “Lacombe”, desaparece la Provincia de “San Pedro”, entonces, el Superior General y su Consejo crearon la Delegación General del Perú.


Después de varios años de trabajo como médico y misionero en la localidad de Santa Clotilde - Río Napo, el P. Mauricio Schroeder, OMI es elegido Superior de la Delegación General del Perú. Así es como un equipo de Oblatos, el año 2008, asumen la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, jurisdicción del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas - región Loreto. El año 2015 los Oblatos deciden entregar la Misión de Santa Clotilde al Obispo Vicario Apostólico de San José del Amazonas. 

El 29 de abril de 2022, el Superior General y su Consejo deciden crear una nueva unidad Oblata para América Latina. Es así como un 21 de mayo de 2022 nace la nueva Delegación General de BOLPER, compuesta por la ex provincia Oblata de Bolivia y la ex Delegación General del Perú.

Una nueva etapa ya ha empezado tanto para los Oblatos del Perú como para los Oblatos de Bolivia. 








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