¡Qué desgracia! Y luego nos quejamos de que la naturaleza está siendo injusta con nosotros
Las autoridades en Lima deben entender bien esto. Normalmente hay una gran indiferencia en la capital de lo que sucede en la Amazonía. No es recién que la naturaleza esté gritando de dolor. Si no escuchamos sus gritos, no reconoceremos sus demandas.
Queremos ver ahora ¿de qué se trata cuando se habla de responsabilidad social de las empresas extractivas? ¿Dónde están las "nuevas y modernas" tecnologías para la extracción?
¿Acaso esto no es injusto?... La naturaleza no puede seguir sufriendo
Grandes inundaciones, desbordes de las aguas de los ríos, lluvias torrenciales, etc... El llamado Niño Costero, está azotando el Perú.
Hace casi 50 años se empezó a decir que las consecuencias de una extracción abusiva y genocida contra la Amazonía nos pasaría la factura. Normalmente en la ciudad de Lima, capital del Perú, no llueve. Esto a causa de la corriente que enfría sus aguas en la costa de esta parte del Perú. La corriente de Humboldt. Muchos en Lima siguen viviendo, por años, muy indiferentes a los acontecimientos de los pueblos, tanto de la Amazonía como de los Andes. Podría tratarse de una constatable indiferencia a la vida, que está "gritando de dolor" en lo más profundo de sus bosques, de sus mares, de sus ríos. La naturaleza grita por todo el daño que se le está haciendo.
Recordemos que los primeros en llegar a extraer petróleo en la selva peruana fueron alemanes. Ahora encontramos, canadienses, franceses, ingleses, españoles, americanos, chinos, etc. Pues, entonces, ¿quién asume las consecuencias de esta "política extractiva"?, ¿se pensaron en las predecibles consecuencias del Cambio Climático sumadas a la extracción?, ¿se hace un serio control de las actividades extractivas con la participación de la sociedad civil organizada?
Cuando vivía en las comunidades nativas, ellos me decían que tarde o temprano lo que ellos sufren se extenderá por doquier. "La naturaleza es sabia, es madre y cuando grita, se le escucha así estés lejos", me decía un anciano kichwa.
Ahora los gobiernos se jactan de crecimiento económico, pero a costas del oro, del petróleo, del cobre, de la plata y de otros minerales más. Por otro lado, la minería informal sigue creciendo sin que un "Estado responsable" sepa qué hacer frente a esta olla de corrupción. ¿A qué países de Europa o del mundo llega este oro extraído de esta forma en el Perú?, ¿cuál es su mercado?
Las empresas extractivas se jactan de decir que sus "famosos" estudios de impacto ambiental contienen una "seria" actuación con "responsabilidad social" frente a las comunidades. Muchas de estas empresas, por no decir casi todas, no han querido dialogar con todos. Tan solo lo han hecho con las comunidades donde intervienen directamente. No se ha dialogado, no se escucha a la gente que vive allí.
¡No se les escucha a los verdaderos guardianes de la Amazonía!
¡Hoy es el tiempo para dialogar!
Nos sentimos responsables de buscar la mejor solución a las consecuencias del Cambio Climático. Por ello, sin la participación de la gente real, no se hará nada. Del escritorio y con "buenas intenciones de políticas que favorecen a grandes empresarios o tremendos informales"... ¡No se logra nada!
La población en Lima, como que recién empieza a sentir los estragos de lo que en otras partes del Perú se vive cada cierto tiempo. ¡Lima no es el Perú, ni el Jirón de La Unión es Lima!... ¿Recuerdan esta frase?