ELABORACIÓN DE UNA AGENDA POLÍTICA COMÚN


Propuesta que busca el Buen Vivir de los Pueblos Indígenas del Napo

Por Roberto Carrasco, OMI

Cuando pensamos en las dos organizaciones indígenas que hace décadas vienen trabajando en la cuenca del Napo, pensamos en un país pluriétnico, pluricultural y plurilingüístico donde por años coexisten más de 65 etnias agrupadas en 17 familias lingüísticas tanto en la costa, sierra y selva. Esto significa un mundo innumerable de aportes, desafíos y retos que como nación peruana todavía nos falta mucho por conocer y trabajar. En el Perú, las poblaciones indígenas son un alrededor de nueve millones de personas, todas ellas están representadas por aproximadamente 7,000 comunidades de base y organizaciones asociadas. Se desarrollan tanto en el ámbito local y regional, como en el nacional e incluso internacional. En medio de todo ello, podemos ubicar a la Organización Kichwaruna Wankurina del Alto Napo – ORKIWAN – y a la Federación de Comunidades Nativas del Medio Napo, Curaray y Arabela – FECONAMNCUA –. Adentrarnos a ellas exige un trabajo grande que nos permite reflexionar cuanto han venido aportando para el desarrollo de esta gran cuenca del Napo y, cuanto esta cuenca ha aportado al desarrollo de la región amazónica y, por ende, al Perú.


A pesar de los pequeños intentos por parte del mundo occidental y de sus organismos representativos, las poblaciones indígenas del Perú – pero más específicamente las poblaciones amazónicas – continúan viviendo en tierras y territorios de gran valor natural, con una alta situación de vulnerabilidad, y peor aún, en medio de un sin número de políticas basadas en el uso no sostenible de los recursos naturales y la ocupación de su territorio por industrias extractivas de los recursos hidrocarburíferos y forestales. La cuenca del Napo peruano, y ni qué decir del Napo ecuatoriano, vienen sufriendo cambios rotundos en el modo de vivir de los pueblos y en la forma como se ha introducido el famoso concepto de “desarrollo”. Lo cierto es que en estos años que vienen se acercan grandes cambios, mayores aún, por la extracción de petróleo en el lote 67 A y 67 B, la presencia de empresas de monocultivos en la sub cuenca del río Tamboryacu, la presencia de industrias forestales en el Bajo Napo, y la gran obra de la Central Hidroeléctrica que el presidente de la república del Perú, Ollanta Humala Tasso, viene a inaugurar este domingo 14 de abril en el distrito de Mazán. 


En estos últimos años, gracias al acompañamiento que tienen por parte de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, estas federaciones han venido desarrollando nuevos enfoques y propuestas de derechos colectivos, donde el derecho a su territorialidad es todavía un gran trabajo a fortalecer. Estos enfoques y propuestas que parten de una mirada real de los propios pobladores, que dialogadas en congresos y asambleas comunales hacen, que la manera de comprender la realidad amazónica y la relación que tienen los amazónicos con la naturaleza, permitan encontrar, en medio de muchos aportes, una convergencia de ideas que han permitido a las federaciones indígenas del Napo poder construir una estrategia conjunta para trabajar objetivos conjuntos. Se empieza así, un proceso de diálogo intercultural, profundizando el valor de la democracia y el valor del concepto de etnodesarrollo que respete la diversidad cultural y los valores napurunas.


Por lo expuesto, el señor Richard Rubio Condo y su directiva FECONAMNCUA y el profesor Antonio Canelos Duende y su directiva ORKIWAN se reunirán por primera vez, los días 23 y 24 de abril, en la localidad de Santa Clotilde - distrito del Napo, en un Taller de Fortalecimiento Institucional y Regularización de Directivas, donde se empezará a fortalecer los lazos fraternos y culturales que tienen los pueblos del Medio y Alto Napo peruano y así empezar a trabajar juntos UNA AGENDA COMÚN de los pueblos napurunas.


Este taller permitirá a las directivas entrar en un proceso de reflexión entre federaciones, orientando con ello a las directivas, sobre cuáles podrían ser los objetivos principales que conducen los contenidos de una agenda indígena. Pero sobre todo que las directivas, y más tarde, sus organizaciones, reflexionen sobre qué entienden por el tema de etnodesarrollo y cómo quieren los pueblos trabajar estos objetivos.


Luego de esta actividad se realizará el Congreso Anual de la FECONAMNCUA, quienes trabajarán los días 25, 26 y 27 de abril una serie de actividades, como son: Taller sobre Mecanismos de Resolución de Conflictos y Metodología de Vigilancia. Asimismo, el Congreso Anual recibirá la visita de la directiva de ORKIWAN, demostrando con ello la intención de ambas federaciones de empezar un trabajo conjunto como organizaciones de base de la cuenca del Napo.


Impulsar la elaboración de una Agenda Política Común es un sueño que empezó con el aporte de cada uno de los apus y autoridades indígenas, que a lo largo y ancho del río Napo vienen dialogando. Toca a sus directivas fortalecerse para enrumbar juntos una propuesta común, que busca el Buen Vivir de los pueblos indígenas del Napo.